La T de LGBT

Nací en el cuerpo equivocado. Tenía muchas más piernas de las que debería, y antenas que salían de mi cabeza; era muy largo, y mi piel era de color verde brillante. Estaba en el cuerpo de una oruga, pero yo sabía que era humano… Si supieras que hay aunque sea una ínfima posibilidad de convertir ese cuerpo equivocado en el que naciste por el que sabes que coincide con tu corazón, ¿no te aferrarías a esa pequeña probabilidad de ser feliz?

(Inspirado en lo que significa ser transgénero para Skylarkeleven)

En esta ocasión, tan buena como cualquier otra, les hablaré de un tema en el que me he interesado últimamente, más que nada porque es uno de esos temas que no se discuten en las comidas familiares, ni en la escuela, ni en pláticas casuales con los amigos. La única manera de saber sobre ello es buscando directamente. O aquí en El Cafetín, donde arrojamos al aire temas tan aleatorios como se nos vayan ocurriendo, sobre cosas que aprendemos cada día, o que nos interesan, o que nos parecen importantes o relevantes. Así que aquí voy. Personas del mundo, aquí tienen ese tema que ha vivido en la oscuridad mucho tiempo, del que hablé muy superficialmente en alguna ocasión: transgénero.

Imagen tomada de la galería de BorisCANSELL

La parte de la comunidad LGBT que se refiere a la orientación sexual ha sido difundida por los medios en las últimas décadas de tal manera que es difícil encontrar a alguien que no tenga noción alguna de lo que significa ser lesbiana, gay o bisexual. Incluso si hay concepciones erróneas (como que los hombres homosexuales quieren ser mujeres, y viceversa con las mujeres homosexuales), se han hecho avances importantes en cuanto a su reconocimiento. El caso es diferente con la última T.

Un muchacho transgénero, cuyo canal de Youtube he estado siguiendo en busca de información de primera mano, habló del término hace poco más de un año, y sobre lo que significaba para él. Skylar (nombre que adoptó legalmente poco antes de ingresar a la universidad) explica que la palabra “transgénero” denomina alguna especie de conflicto de identidad en cuanto al sexo que una persona tiene de nacimiento, y engloba otros términos:

  • Transexualidad: total disforia de género, que suele culminar con algún nivel de reasignación de sexo: hormonas, extracción o implantación de senos, reconstrucción genital
  • Travestismo: una expresión de género distinta a la convencional
  • Androginia, gender-queer, el tercer género: una identidad completamente distinta a la clásica dicotomía

El primer video de Sky data de enero de 2009, cuando recibió su primera dosis de testosterona después de haber ido a terapia de género por medio año y haber recibido aprobación médica. A lo largo de más de dos años, documenta los cambios que su cuerpo tiene en reacción a las hormonas: cómo su voz se hace grave, cómo aparece poco a poco su manzana de Adán, cómo la grasa de su cuerpo se redistribuye, sus músculos se fortalecen y su presión sanguínea aumenta. Y es que una cosa es leer sobre ello, y otra muy distinta es sentir que se comparte el proceso, el viaje, personalmente.

Cualquiera puede pensar que Catherine (su nombre de nacimiento) no es más que una mujer frustrada a la que no le gustaba usar sostén (créanme, lo he escuchado), pero ver a Skylar recorrer el camino hacia lo que sabe que es parte esencial de su felicidad no admite faltas de respeto. Se requiere valentía siquiera para aceptarlo, y mucha más para compartirlo con otras personas que tal vez necesiten un poco de guía. Parafraseando a Sky: la gente puede debatir los términos, las definiciones y las tecnicidades, pero, ¿qué pueden hacer con lo que sientes? No pueden negar tus sentimientos cuando les hablas sobre lo que tu corazón quiere y necesita. Y es ahí cuando entienden.

“Eventually this will change, and my mind and my body will match up together, and it’s gonna be fine” (Eventualmente esto cambiará, y mi mente y mi cuerpo coincidirán juntos, y todo va a estar bien) Skylar

El caso de México

Sky nos habla del proceso para convertirse en un hombre completo en Estados Unidos: terapia de género, endocrinólogo, cambio legal de nombre y de género, cirugía. Pero, ¿acaso existe esa posibilidad en México?

De acuerdo a Ayline, una mujer transexual mexicana, es inútil intentar obtener buenos resultados, o siquiera tolerancia y respeto, con terapistas que no sean específicamente de género. Su experiencia con algunos le dejó que incluso doctores graduados y supuestamente profesionales bromean a expensas de sus pacientes transexuales que “se quieren hacer la jarocha”. Google me asistió en la búsqueda de terapistas de género en la capital de nuestro país. ¿Resultados? Dos.

  • El Centro de Salud Mental y Género (CENAPSIG A.C.) ofrece servicios particulares de terapia en su docena de locaciones en el Distrito Federal, y algunas más en la república.
  • La Clínica de Especialidades Condesa ofrece servicios gratuitos de terapia y hormonales.

Después de esto, se necesita una carta del terapista para iniciar tratamientos hormonales. La clínica que mencioné proporciona el tratamiento gratis, pero, ¿cuánto cuesta una dosis de testosterona o de estrógeno? Una dosis semanal sería suficiente para drenar al cochinito de los ahorros. ¿Y la cirugía, suponiendo que encontremos a quien esté dispuesto a hacerla? Y ahí se fue la herencia de sellos postales extremadamente raros del tatarabuelo. En cuanto al cambio legal de género y nombre, éste ya es legal en México, aunque también es necesario vaciar un poco los bolsillos.

Si decidimos confiar en la respuesta de “bonita” en Yahoo Answers sobre lo que un hombre transexual de 20 años gastaría en su transición, tenemos un aproximado:

  • Terapeuta económico: $200 al mes, por lo menos 3 años
  • Testosterona: $800 al mes, de por vida
  • Mastectomía (extracción de senos): más de $70,000
  • Phaloplastia (construcción de pene): más de $300,000
  • Total (suponiendo que viva 75 años): $905,200

Pero me parece que lo económico es el menor de los problemas. El verdadero conflicto es cómo se le hace entender a una sociedad primordialmente machista, en la que se quiere prohibir la minifalda, linchar homosexuales en las plazas, abusar de mujeres con escote, censurar opiniones, simular democracia, ¿cómo se vive el/la transgénero? ¿Cómo le dice a tus padres “oigan, sé que tengo pene y ya me empieza a salir la barba, pero en realidad soy mujer y quiero vivir como una”? ¿O “mamá, ya no me llames hija, sino hijo”?

El transgénero no es un capricho, una depravación, un fetiche o una enfermedad mental. Este Héroe desempleado se encangará de corregir esas concepciones siempre que pueda.

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Comments

  1. Hey van a ver que no me avisaron que saldría aquí… Me habría peinado… =) hahahaha, pues gracias por tomarme en cuenta para su artículo que está muy bien y pues sí tiene varias cosas interesantes.

    Espero que sigan adelante con su página y felicidades.

    Un beso, Ayline.

    • mirnalara says:

      Hola, Ayline, una disculpa por no haberte respondido el comentario antes. Debo decir que llegué a tu página buscando referencias serias y de primera mano, y me gustaron bastante tus posts. Sigue así, y también felicidades por tu página. ¡Saludos!

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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