El futuro es hoy (Parte II)

“Internet ha acabado con la gramática, ha liquidado la gramática. De modo que se vive una especie de barbarie sintáctica”. (Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura)

Con esta cita, continuamos con nuestro tema: “El futuro es hoy”,  haciendo énfasis en como ha cambiado nuestra forma de escribir, su origen, su importancia y sus consecuencias.

A finales de los noventa, cuando mandar mensajes a través de los teléfonos celulares y los bípers era la sensación, podemos notar que al escribir no queríamos mandar más de un mensaje, ya sea por ser breves, para ahorrar crédito, o porque nos daba flojera; así que empezamos a escribir de forma abreviada, quitando letras y guiándonos por el sonido de la palabra en vez de su escritura. Y así fue como empezó esta costumbre, fue cuestión de algunos años para que este fenómeno llegara a Messenger y demás redes sociales.

En mi experiencia personal he observado que gracias a la evolución de este fenómeno, muchos jóvenes han retomado la buena escritura, cuidando más su ortografía y gramática, y así como nos gusta escuchar a alguien decir “haiga” ó “ira” en vez de “haya” y “mira”, escribir alguna palabra mal, es igualmente molesto. Las personas que siguen escribiendo mal, se justifican diciendo que realmente no importa, porque de todos modos se entiende, y hay quienes piensan que se ve “bonito”, cuando en realidad el problema va más allá de eso. Las consecuencias por escribir así, son que a niños y jóvenes (y a veces también a adultos) se les va olvidando como escribir bien, y en el momento de hacer la tarea o cualquier cosa en la que necesiten escribir a mano, ya no saben como hacerlo, y tienen muchas faltas de ortografía, lo que habla muy mal de ellos y de su educación. Vargas Llosa también dijo: “si escribes así, es que hablas así; si hablas así, es que piensas así, y si piensas así, es que piensas como un mono. Y eso me parece preocupante”.

Está comprobado que con la mala escritura, el contenido de un texto pierde calidad. Además, quien lo escribió también pierde autoridad y prestigio. La forma en que escribimos habla de nuestra forma de ser. Me parece que estamos a tiempo de corregir esta mala costumbre, y de tratar de ayudar a las nuevas generaciones, recordándoles la importancia de una buena escritura, haciéndolo con nuestro ejemplo, claro.

Y aunque es posible que cometamos un error ortográfico de vez en cuando, hay formas de evitarlos:

  • Revisar el texto antes de publicarlo, de imprimirlo, etc.
  • Usar el diccionario ante la duda, más si sabemos que tendemos a equivocarnos (también hay diccionarios en línea).
  • Usar procesadores de texto con corrector ortográfico.
  • Leer y leer libros.

Una falta de ortografia hinterrumpe un texto (¿vieron?), hace perder tiempo, rompe el encadenamiento de sentido y desconcentra.

Anuncios

Comments

  1. Jajaja a mi me daría mas flojera estar cambiando entre mayúsculas y minúsculas cada 2 letras.

    Aunque también es molesto el otro lado de la moneda, he visto muchas discusiones donde si a una persona se le acaban los argumentos empieza a buscar los errores de ortografía del oponente, como si con eso obtuviera automáticamente la victoria de la discusión. En esos casos yo opino que lo importante es el contenido y no la forma.

    Es importante cuidar la ortografía, pero no debería usarse como argumento para decir que algo es invalido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
A %d blogueros les gusta esto: