La Maravillosa Vida De Las Estrellas pt.1

Este reportaje no está tan relacionado con la literatura, las humanidades y las artes (mi área de preferencia), sin embargo es un tema que desde siempre me ha gustado, y si ustedes tienen también un lado científico y curioso, como para saber de cosas como “la vida de las estrellas”, espero que disfruten leerlo tanto como yo disfruté hacerlo. Pues estando en este maravilloso universo, y con nuestras capacidades, tenemos que aprender a “ver con un ojo al microscopio y con el otro al telescopio” lo pequeño y enormemente increíble que nos rodea.

Y con respecto al tema de Astronomía, si tengo dos datos curiosos al respecto:

1) La palabra PLANETA: Etimológicamente proviene del latín planēta, que a su vez deriva del griego πλανήτης (‘planētēs’ «vagabundo, errante»). Esto se debe a que en la antigüedad, siguiendo la teoría geocéntrica de Aristóteles, se creía que en torno a la Tierra, la cual era considerada el centro del cosmos, giraban el Sol y las cinco errantes o los cinco planetas errantes (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno), llamadas así por obstinarse a desobedecer la ley del círculo. Es decir, se les consideraba “errantes” debido a que, aparentemente y a simple vista, no trazaban ningún círculo al rededor de la Tierra, a diferencia del Sol.

2) La palabra CONSIDERAR:  El verbo latino considerare, procede de sidus,sideris (estrella), procede de la lengua específica de las prácticas astrológicas y significa en origen “consultar en su conjunto la posición de los astros” para comparar con algún hecho del que se quiere augurar o vaticinar algo. De esto procede el que ya en el latín clásico, el verbo significara simplemente examinar cuidadosamente un asunto y reflexionar detenidamente sobre él.

Regresando al tema de las Estrellas, al ser mucho más complejo y espectacular de lo que nos gustaría imaginar, me gustaría dividirlo en tres partes. La parte 1 hablará del Nacimiento de las estrellas, la parte 2 sobre su clasificación y la parte 3 (y la más interesante) ¿qué sucede con las estrellas cuando mueren? Lo cuál va más allá de los populares “Agujeros negros”. Espero que disfruten de este reportaje, el cuál es el resultado de una investigación tanto en internet como en libros. Las dos fuentes principales que utilicé fueron la página de internet: http://eltamiz.com/  notas divulgativas de ciencia y tecnología, y el libro: Earth & Space de John Farndon, publicado por Bardfield Press.

Ahora comenzaré con su nacimiento.

NGC604, una nube gaseosa en la que se están formando estrellas, en la galaxia espiral M33, a unos 2,7 millones de años-luz de nosotros. La nube tiene unos 1.500 años-luz de tamaño.

Las estrellas se forman en el interior de nubes de hidrógeno molecular y la gravedad acerca las partículas hacia la parte más densa de la nube. Poco a poco se van dividiendo en regiones más densas, menos densas y casi vacías, pero además, cuando las moléculas son atraídas hacia las zonas más densas, aceleran: según la región de la nube de gas se contrae, las partículas se acercan unas a otras y se mueven cada vez más rápido, es decir, la temperatura aumenta. La energía potencial gravitatoria se convierte en energía cinética de las moléculas – energía térmica. En esta etapa la temperatura es aún muy baja en comparación con la de la Tierra por ejemplo, pero aumenta continuamente. Llega un momento en el que, dentro de la nube, hay pequeñas esferas de gas muy calientes, llamadas protoestrellas, que van haciéndose cada vez más pequeñas y más calientes según la gravedad va acercando a las moléculas de hidrógeno unas a otras. A partir de este momento, puede pasar tres cosas:

1) Se forma simplemente un gigante bola de gas, nunca llega a brillar con luz visible pero si emite radiación (se supone que infrarroja), pero al no disponer de una reacción nuclear que mantenga la temperatura, el objeto subestelar se enfría muy rápido.

 2) Según las moléculas se aprietan unas contra otras puede calentarse hasta un punto crítico: el millón de grados. A esa temperatura de 1.000.000 K se inicia la fusión del deuterio y la protoestrella “se enciende” nuclearmente: se convierte en una enana marrón. Pero estas enanas marrones no brillan mucho: aunque en el centro tengan un millón de grados, su superficie está a menos de 2.000 K, de modo que son de un color rojo profundo y emiten casi toda la radiación en el infrarrojo. Además, sólo puede fusionar  deuterio (hidrógeno-2): no puede iniciar la fusión de protones (hidrógeno-1) porque para eso hacen falta unos 3.000.000 K, y la pequeña enana marrón nunca podrá alcanzar esa temperatura. De modo que, en unos cuantos millones de años, se le acaba el deuterio, pues no hay mucho comparado con hidrógeno-1…y a partir de entonces su brillo va disminuyendo. La enana marrón, al igual que los gigantes gaseosos anteriores, va convirtiéndose en un objeto más y más frío según radia energía, pero ahí siguen durante un tiempo muy largo – nunca se encienden “de verdad”, de modo que nunca mueren.

3) Si la protoestrella es suficientemente grande (unas 80 veces la masa de Júpiter), la temperatura en el centro aumenta según se acercan las moléculas hasta que se “enciende” la fusión del hidrógeno – en ese momento ha nacido la estrella. En no demasiado tiempo, la presión hacia fuera de la radiación emitida por la fusión compensa la presión hacia dentro debida a la gravedad y la estrella se estabiliza. Su temperatura en la superficie, dependiendo de la masa de la protoestrella, puede ir desde poco más de 2.000 K hasta 50.000 K o incluso más. Lo que se tiene entonces es una estrella de verdad: puede ser roja y no muy brillante, amarilla como nuestro Sol, o de un azul intenso para estrellas más grandes, pero brilla con luz visible.

Hay diversas reacciones nucleares involucradas en la fusión del hidrógeno en el interior de las estrellas, además de una enorme cantidad de energía en forma de fotones. Cuanto mayor es la masa de la estrella recién nacida, mayor es la temperatura en su núcleo y más rápido se produce esta reacción. Una estrella muy pequeña y relativamente fría consume su hidrógeno muy lentamente, de ahí que pueda seguir brillando (aunque débilmente) durante muchísimo tiempo; por otro lado, una estrella de enorme masa en cuanto nace empieza a consumir su hidrógeno a un ritmo muy acelerado: brilla como un millón de Soles, pero en unos pocos millones de años habrá consumido casi todo su hidrógeno.

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Comments

  1. Jajaja creo que es la primera vez que veo ciencia pura en el cafetin XD

    Muy interesante, muchas cosas que no sabía, jaja me has de vuelto un poco el gusto por la astronomía

    Ahora a esperar a la siguiente semana para ver la segunda parte

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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