La Maravillosa Vida De Las Estrellas pt.2

Como recordarán, hace dos semanas empecé con un reportaje acerca de la maravillosa vida de las estrellas, y pudimos ver como es que nacen, ahora continuaremos para saber de qué manera se clasifican.

Si nuestra protoestrella tiene éxito y no se convierte en una enana marrón, ni se queda como una bola de gas, dependiendo de la masa de la nube de hidrógeno que dio lugar a la joven estrella, ésta tiene un color y una luminosidad, que son los dos aspectos más comunes que se toman en cuenta para clasificar estrellas. Por ejemplo, nuestro Sol es una estrella G2,  pero ¿qué significa esto?

Esta clasificación se denomina tipo espectral, y dice básicamente de qué color es la estrella. Dicho de otra manera, a qué temperatura está su superficie. Piensa en lo siguiente: si calientas un clavo poco a poco, al principio no brilla, luego puedes verlo brillar de un color rojo oscuro que va volviéndose más brillante, anaranjado, amarillo, blanquecino e incluso azulado. La temperatura del clavo determina el color de la luz que emite – y lo mismo pasa con las estrellas.

  • El primer tipo que veremos es el M, el más común del Universo. Son estrellas cuya superficie está entre 2.000 y 3.500 K, es decir, aún bastante frías (una tipo M9 estará a 2.000 K y una M0 a 3.500 K). Tres de cada cuatro estrellas pertenecen a este tipo espectral. Estas estrellas rojas pueden ser de muchos tamaños. Por ejemplo, en el sistema estelar Alfa Centauri (a poco más de 4 años-luz de nosotros), el más cercano al nuestro, una de sus estrellas (Proxima Centauri) es una minúscula estrella de tipo M5 que tiene un radio que es la quinta parte del Sol.  Por otro lado, la gigantesca Betelgeuse (a unos 427 años-luz de nosotros) es de tipo M2, pero tiene un radio que es más de seiscientas veces el de nuestro Sol.
  • El siguiente tipo es el K, el de las estrellas de color naranja cuya superficie está entre 3.500 y 5.000 K. Un 13% de las estrellas que podemos ver son de tipo K. Algunas de ellas, como Alfa Centauri B, son estrellas normales y corrientes mientras que otras son gigantescas, como Arturo:

  • Llegamos ahora al tipo espectral de nuestro Sol, el tipo G. Estas son estrellas amarillas-blanquecinas, que son menos comunes de lo que podrías pensar: sólo el 8% de las estrellas son de tipo G. Su temperatura superficial está entre 5.000 K y 6.000 K.
  •  Las de tipo F son blancas y su superficie está entre 6.000 K y 7.500 K. Únicamente el 3% de las estrellas que vemos son de este tipo. La segunda estrella más brillante del cielo nocturno, Canopus, es de tipo F. Aquí puedes ver una magnífica fotografía de Canopus tomada desde la Estación Espacial Internacional:

  • Las de tipo A están entre 7.500 K y 10000 K y brillan con un color blanco azulado. Paradójicamente, a pesar de que sólo una de cada doscientas estrellas está tan caliente, las estrellas de tipo A son de las más conocidas desde hace milenios porque, al estar a una temperatura tan grande, suelen brillar mucho y son visibles a simple vista. Por ejemplo, Vega y Deneb son de tipo A. La estrella nocturna más brillante de todas, Sirio también es de tipo A.
  • Las estrellas cuya superficie está entre 10.000 y 30.000 K son de tipo B. Brillan con un color azul intenso pero, al estar tan calientes, no suelen durar mucho tiempo. Hay poquísimas estrellas de este tipo, porque hace falta una gran densidad de hidrógeno para que se formen: sólo una de cada ochocientas estrellas es de tipo B. Sin embargo, suelen estar juntas formando grupos en las zonas en las que las nubes de gas que las formaron eran muy densas.
  •  Las de tipo O están entre 30.000 y 60.000 K y brillan, igual que las de tipo B, con color azul. De hecho, hay más radiación emitida en el ultravioleta que en el visible. Sólo una de cada tres millones de estrellas es de este tipo. Es muy difícil que se den las condiciones para que se formen estas estrellas y, además duran tan poco tiempo que casi todas las que se formaron en el pasado ya no están.

Esta clasificación es la más famosa “OBAFGKM”, y para recordarla, los astrónomos han utilizado acrósticos como: Oh, Be A Fine Girl, Kiss Me, en inglés y español la más conocida es: Otros Buenos Astrónomos Fueron Galileo, Kepler, Messier.

Aquí tienes una imagen en la que puedes ver el color que percibe el ojo humano de cada uno de los tipos espectrales. Los tamaños no tienen por qué ser así, ya que suele ocurrir que cuanto más caliente es la estrella, más grande es, pero ya hemos visto que Betelgeuse es de tipo M y sin embargo es gigantesca:

Con esto terminamos la clasificación de las estrellas, recuerden que la tercera parte hablará de lo que sucede al final de sus vidas, como es que terminan siendo Supernovas, Agujeros Negros, etc. Mi parte favorita y en mi opinión la más interesante.

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Comments

  1. Woow, muy interesante otra vez

    jajaja me encantó lo de “Oh, Be A Fine Girl, Kiss Me”

Trackbacks

  1. […] y el libro: Earth & Space de John Farndon, publicado por Bardfield Press. Si quieren leer la parte 2, es aquí, y la parte 3 […]

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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