1945. Mi hermano al otro lado del Elba

“Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano”. 

Walt Whitman (1819 – 1893) Poeta estadounidense.

“Today, I crossed the Elbe river in Germany and shook hands with an American soldier. Although I could not understand anything he said, I felt this man was my brother. And I think he felt the same. “

Alexei Ivanovich Voronin. 

La cita anterior pertenece al final del juego Call of Duty del año 2003 en donde el usuario tiene la posibilidad de luchar como un soldado tanto del ejército estadounidense, el británico y el soviético durante las ofensivas que pondrían fin al régimen de Hitler. En este último caso se desarrolla la misión final de conquistar el Reichstag (Parlamento Alemán) y ondear la bandera soviética que simbolice la caída del régimen nazi y el fin de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de que la cita y el personaje mismo sean producto de la imaginación y ambientación del juego mismo, se refiere a un hecho real que sucedió el 25 y 26 de abril de 1945.

Soldados estadounidense y soviéticos conviven en la localidad de Torgau. Fuente: The Atlantic.

Existen dos hechos que ocurrieron el mismo día y que resultaron en ser los primeros encuentros que soldados estadounidenses tenían con sus similares soviéticos, esto durante las campañas de ambos países por avanzar hacia Berlín y poner fin a la Segunda Guerra Mundial. ambos encuentros ocurrieron en el Río Elba, cerca de la ciudad de Torgau en Alemania.

Mapa de Alemania con la ciudad de Torgau remarcada al noroeste del Estado federado de sajonia. Fuente: Wikimedia Commons

Uno de ellos  se dio entre dos patrullas de vigilancia cerca del distrito de Strehla, cuando el Primer Teniente Albert Kotzebue curzó el río Elba en un bote y otros tres hombres que formaban parte de un pelotón de inteligencia y reconocimiento. En la orilla este del río, se encontraron con guardias del regimiento de fusileros,  miembros del Primer Frente Ucraniano bajo el comando del Teniente Coronel Alexander Gardiev.

El mismo día, otra patrulla bajo el comando del Segundo Teniente William Robertson y otros tres miembros del pelotón se encontraron con el Teniente Alexander Silvashko en el puente destruido de Torgau. Al día siguiente, 26 de Abril, los comandantes de ambas divisiones acordaron encontrarse en la ciudad de Torgau para realizar el encuentro formal entre Robertson y Silvashko que quedaría retratado para la posteridad en la siguiente fotografía.

Robertson y Silvashko se estrechan la mano simbolizando el encuentro histórico entre el Ejército Soviético y el Ejército Estadounidense. Fuente: Wikimedia Commons.

Del mismo modo, existen videos de corta duración donde se muestran pequeños momentos de dicho encuentro y la posterior celebración.

Éste es probablemente uno de los últimos momentos en donde ambos ejércitos aún se ven como aliados con un enemigo y objetivo común, puesto que con el suicidio de Hitler 4 días después y la rendición absoluta de Alemania el 7 de Mayo, comenzaba la antesala para un nuevo conflicto: la Guerra Fría. Sin embargo no es intención de este artículo el ahondar en datos y eventos históricos consecuentes al previamente explicado, sino de lo que éste simboliza en la historia.

Este encuentro entre el Oeste y el Este no fue realizado por mandatarios políticos en una lejana ciudad o una relativamente estable para sostener una reunión, sino que fue hecha por soldados que tras años de intensa guerra encontraban una relativa paz. Todo esto al no encontrar frente a ellos a enemigos que se aferraban a luchar en una guerra ya perdida, sino que por el contrario, se encontraban con seres humanos que habían peleado bajo las mismas condiciones que ellos y que por fin encontraban fin a tan larga campaña de guerra.

En ese momento desaparecieron las ideologías políticas que trazarían el destino del mundo en los años venideros, desaparecieron barreras lingüísticas y prejuicios producto de la ignorancia. Por el contrario se presentó la tolerancia, el respeto y la admiración, es cierto, tal y como dice la frase del videojuego, era difícil que se entenderían bajo una misma lengua, pero se entendieron y se regocijaron bajo una misma característica que compartían; el ser humanos. La felicidad no cabía en ellos, la guerra estaba próxima a su fin y podían ponerse a cantar, bailar, se abrazaban entre ellos, bebían y cantaban desconociendo que los hermanos con quienes celebraban hoy, serían sus enemigos el día de mañana.

Bajo esta reflexión debemos ponernos a pensar, hasta qué punto un sistema político es capaz de invadirnos de propaganda e información a través de sus aparatos ideológicos para cambiar nuestro pensar, nuestras actitudes y nuestras acciones, atentando contra toda tolerancia que podamos llegar a tener. Esto fue llevado a cabo con éxito por el gobierno de los Estados Unidos que logró que su sociedad olvidará este encuentro y se enfocará en la “amenaza” que el comunismo representaba para el mundo. La Unión Soviética ya no era aquella nación “hermana” que peleaba codo a codo con los estadounidenses para “salvaguardar” las libertades en Europa y el mundo entero de la amenaza fascista, ahora era el verdadero enemigo de los Estados Unidos que ponía en verdadero riesgo a la vida conocida por el hombre “libre”. De igual manera se logró hacer en la Unión Soviética, desembocando en la Guerra Fría que duraría más de 40 años y que amenazó en distintas ocasiones al mundo con una guerra nuclear.

Tal parece que el humano está condenado a buscar las diferencias que tiene con el otro antes de buscar similitudes y puntos de encuentro entre sus similares. Sin embargo este problema no sólo se presenta en una escala entre naciones, sino también en un ámbito individual, en donde la discriminación y la violencia resultado de las diferencias entre individuos impera en las relaciones del hombre. Considero un paso importante el dejar de ser hipócritas con nosotros mismos al afirmar que no tenemos prejuicios, puesto que en realidad esto es inherente del hombre pero el punto esencial reside en si por ello discriminamos a nuestros iguales o estamos abiertos a la tolerancia y el respeto.

Nemo el Capitán.

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Comments

  1. que bonito escribes! 🙂 i’m your fan!

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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