Brazo cansado, pero histórico

Los años sesenta marcaron el início de una época diferente; las mujeres comenzaron a figurar en roles que antes estaban reservados sólo para los hombres. México fue el primer país del mundo en conceder un lugar que a nosotras las mujeres, merecíamos en el campo deportivo: Enriqueta Basilio.

Corría el 12 de octubre de 1968, y el Estadio Olimpico Universitario se encontraba a su máxima capacidad; tras un espectáculo lleno de colorido y emotividad, lo mejor de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos México 1968 estaba por llegar.

Tras 13,220 kilómetros recorridos, desde Olimpia, Grecia, hasta México, recorriendo los Estados de Veracruz, Puebla, luego a Tlaxcala y después a Teotihuacan, la relevista número 2,778 del recorrido de la Antorcha Olimpica, Norma Enriqueta Basilio Sotelo, atleta especialista en los 80 metros con vallas, seria la última portadora y  encargada de encender el pebetero, por tanto, sería la primera mujer con dicha honra en la historia del deporte.

A partir de su entrada al inmueble universitario, “Queta” puso de pie a las decenas de miles de aficionados, quienes no pararon de ovacionar a la oriunda de Tijuana. El resto de la historia ella misma lo cuenta.

“Después de recorrer la pista del estadio, encendí la llama olímpica, evento con el cual daban início los Juegos, y más de 100, 000 espectadores y cerca de 500 millones de televidentes contemplaron la escena que cambió para siempre un arraigado concepto social, y en tan emotiva ceremonia, se olvidaron de mí (pues el Comite Olímpico Mexicano no le entregó uniforme oficial). Corrí el último relevo vestida con un short y una playera de entrenamiento completamente blanca, igual que la valerina que siempre usaba para secar el sudor de mi frente, además, nadie me dijo qué debería hacer allá arriba junto al pebetero. Como mi brazo estaba cansado, lo primero que hice fue extenderlo hacia la Rectoria de CU, y así empecé a saludar a los otros extremos, de ahí en adelante todo mundo dice: <<Hace el saludo a los 4 puntos cardinales>> cosa que no fue así”.

Indudablemente la noticia recorrió el mundo, ya que no sólo arrancaba la justa deportiva más importante de la humanidad, sino que la lucha por la igualdad de género, daba un paso adelante.

En reconocimiento a lo que este acto implicó, Basilio fue parte de los relevos del recorrido del fuego olímpico rumbo a Atenas 2004. También hace unos días inició el recorrido en el interior del Estadio Omnilife, en la inauguración de los XVI Juegos Panamericanos Guadalajara 2011.

La histórica mujer sigue estrechamente ligada al deporte ya que es la organizadora del Recorrido del Fuego Simbólico por la Paz y el Deporte, el cual se celebra cada año en conmemoración de las únicas Olimpiadas albergadas por nuestro país.

Además, fue candidata para recibir el Premio Nacional e Internacional Juego Limpio 2007, otorgado por el Comité Olímpico Mexicano y el Comité Internacional para el Fair Play, pues es considerada “una deportista ejemplar por su actitud general a lo largo de su carrera deportiva, marcada por un evidente y constante espíritu deportivo”.

Haga lo que haga, Enriqueta Basilio, es auténtica historia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
A %d blogueros les gusta esto: