7, 000, 000, 000

Siete mil millones de personas formarán parte de este planeta el próximo lunes. Ese día, nacerá en Filipinas  una pequeña que según los cálculos de la Organización de las Naciones Unidas, constituirá la persona  7, 000, 000, 000 en el mundo. La pregunta es inevitable: ¿acaso no somos demasiados ya?

El número es sin duda elevado, una cifra que pocos llegamos siquiera a imaginar en nuestra cotidianidad rodeada de muchos menos ceros. En realidad lo que produce este pronóstico de las Naciones Unidas es histeria. Súmele a eso la preocupación por el cambio climático, y tenemos a cada vez más personas preocupadas por el número que constituye a la especie. Hace apenas 12 años estábamos llegando al número de 6 mil millones. Pero aun cuando quisiéramos creer que una cantidad mayor de habitantes sería insostenible, las estimaciones no son tan optimistas. Si el 31 seremos 7 mil millones, la ONU pronostica 9 mil millones para 2050 e inclusive 10 billones para 2100 antes de que la población mundial se estabilice y empiece a decrecer.

Como es bien sabido, dichas proyecciones se realizan con base en las tasas de fertilidad total (número de hijos que en promedio tiene una mujer en su vida) imperantes en el mundo. El caso de México es sumamente interesante. En nuestro país, la bomba poblacional se convirtió en un problema insólito derivado del “Milagro Mexicano” y las reducciones importantes en materia de mortalidad infantil e incremento de la esperanza de vida que éste trajo. El sistema no podía sostenerse con tasas de crecimiento natural del 3.5% anual y entonces inició una intensa campaña por parte del gobierno para el control de la natalidad. De los 5.7 hijos que en promedio tenían las mujeres mexicanas en 1976, hoy en día el promedio se encuentra alrededor del 2.

¿Tendríamos entonces que abogar por programas de control de la natalidad en el mundo entero? La respuesta corta es que aquellos que se apuran a denunciar las tasas altas de fertilidad pocas veces mencionan que desde los años setenta éstas han ido decreciendo de manera constante y no son más el problema fundacional de la densidad de población. Inclusive, una vez que se hace esta transición hacia familias mucho más pequeñas, es difícil que la tendencia cambie y menos ahora que las condiciones económicas no impulsan otro baby boom como en el siglo pasado. Es muy interesante de notar que aun así, los países más pobres son aquellos donde las familias son más grandes (y sucede exactamente lo mismo a la inversa). Pero si bien estas familias se encuentran por encima del promedio sugerido por la ONU, la realidad es que los recursos que consumen son infinitamente menores que aquellas familias mucho más chicas pero increíblemente más irresponsables en el uso de los recursos.

Así que tal vez el problema no sea cuántos somos, sino cómo y en dónde estamos. La incógnita que plantea la impactante cifra de 7 mil millones puede llegar a resolverse a través de distintos enfoques. Aunque el tráfico, las filas interminables, los niveles de contaminación y los hacinamientos en las periferias citadinas sugieren a todas luces un problema poblacional serio, la respuesta, curiosamente es que no somos tantos. Para ello, se apoya en comparar el número de personas con el territorio habitable de la tierra. En este caso, no debería haber alarma alguna por la bebé africana del lunes, pues la población mundial entera (el siete con los nueve ceros) cabría en el territorio del estado norteamericano de Texas con una densidad poblacional similar a la de la Ciudad de Nueva York.

Centralismo y consumismo: expresiones irracionales del hombre. Fuente: Getty Images

De hecho, el mundo es capaz físicamente de alimentar y dar refugio a muchas más personas en el corto plazo. Si la humanidad adoptara el vegetarianismo como norma, la cantidad de grano producida en el mundo podría servir para alimentar a 10 mil millones de homo sapiens sapiens. El problema quizá radica entonces en el consumo. De las 2 toneladas de grano cultivadas en 2008, menos de la mitad fue consumida directamente (como alimento) por personas. Si nos dirigimos a las estadísticas de desperdicio, los datos son alarmantes: los estadounidenses desechan 50% de la comida que compran, los ingleses 30%. El campo produce 25% extra de lo necesario para satisfacer las demandas meramente estéticas de los supermercados: los pasillos verdes, llenos de color, frescos y siempre abastecidos. Ese cultivo extra termina siendo desperdiciado por los supermercados, las frutas y verduras que van quedando debajo de las nuevas cosechas se tira y desperdicia, como en bodegas y centrales de abasto del mundo entero.

No es entonces que por ser más personas, el planeta sufra más. Es por ser el tipo de personas que somos que esto pasa. El consumo irrestricto, la irresponsabilidad, la falta de empatía y solidaridad, así como una distribución sumamente ineficiente e inequitativa de los recursos provoca que las hambrunas se puedan dar en el mismo planeta donde un platillo en un restaurante cuesta más de 500 dólares. Mil millones de personas sufren de pobreza alimentaria en nuestro planeta. Uno de cada siete no tiene qué comer de manera diaria. Y no es sólo la especie humana quien sufre por esta cuestión: 52 especies de mamíferos, aves y anfibios se acercan al límite de la extinción cada año. Las cadenas alimenticias se destrozan, los ecosistemas son prácticamente insostenibles ya.

Sí, somos muchos, pero también estamos mal distribuidos e irracionalmente comportados.

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Comments

  1. Es como aquellos argumentos contemporáneos que se construyen sobre falacias; i.e. “Hoy más que nunca en la Historia, más mexicanos tienen acceso a salud y a educación”. Pues claro, hoy más que nunca hay MÁS MEXICANOS, punto. Es lógico y no nos dice nada acerca del desarrollo de esas sociedades.
    Aprecio que compartas otra publicación conmigo y los demás lectores y agradezco tu comentario.

  2. ¿El mundo está mejor o peor?

    http://www.reforma.com/editoriales/internacional/626/1251250/default.shtm

    En mi opinión, una perspectiva reduccionista y obviamente derechista, sin embargo, el tema (debatible) no deja de ser interesante y de relacionarse con tu publicación.

    Saludos.

Trackbacks

  1. […] Así también uno ve que “ya somos muchos” en esta ciudad, cuando de acuerdo a un estudio matemático toda la población del mundo, codo a codo, cabría en la ciudad de Los Ángeles, o en el estado de Texas.  […]

  2. […] Forbes esta semana. De las 7,000,000,000 personas que, como comentábamos en la anterior entrega , conformamos el mundo, sólo 70 ostentan un poder relevante. Es una de esas listas anuales que el […]

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Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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