Cómo sobrevivir a una semana de exámenes

Foto por Héroe Desempleado

Mi área de experiencia heroica es la supervivencia, no tanto los exámenes, pero estos últimos años escolares me han enseñado que durante por lo menos cuatro semanas de cada semestre, ambas áreas son cruciales. ¿Quieren un par de consejos? Pero bajo advertencia no hay engaño: no todos son ortodoxos y no le funcionan a todo el mundo. Sin embargo, si eres un poco como yo, estas fórmulas (casi) nunca fallan. Nota: solo funciona con exámenes 100% teoría y si tu memoria a corto plazo es lo suficientemente buena.

  1. Estudia al extremo. Si gustas de emociones fuertes, nada como comenzar a estudiar a las 11:30 la noche anterior a tu examen de las siete de la mañana. Pero antes, duerme una siesta por la tarde, o de lo contrario no durarás ni dos horas despierto. Deja de lado tu computadora y dedícate a memorizar hasta el color de tinta con la que garabateaste una caricatura del profesor en la esquina de tu cuaderno.
  2. Reescribe tus apuntes. No es necesario que asesines hectáreas de árboles en el proceso. Ponte la meta de reescribir todo parcial/bimestre/trimestre/semestre en una sola página, con la letra más ridículamente minúscula. Tenerlo todo escrito en un solo lugar que puedes abarcar de un vistazo puede ayudarte con tu memoria visual, y el transcribir hará que algo se te quede, aunque sea por ósmosis.
  3. Haz un balance costo-beneficio. Calcula cuánto vale tu examen y cuánto estás dispuesto a sacrificar por obtener determinada calificación. ¿Dormir? Está sobrevalorado. ¿Comer? No necesitas más de diez minutos por día. ¿Otras tareas? Si tienes que escoger, hazlo con prudencia.
  4. Administra tu tiempo. No te pido que dejes de hacer otras cosas, sino que si vas a checar Facebook o Twitter o Tumblr o lo que sea, lo hagas en dos minutos, y después lo cierres para la eternidad (o hasta que termines de estudiar). Aprovecha cada segundo extra para repasar: mientras esperas tu turno para bañarte, mientras desayunas, mientras te lavas los dientes, mientras caminas hacia tu salón.
  5. Hazte amigo de lo que estudias. Una de las maneras más fáciles de aprender algo es si tiene un sentido “extra” para ti. Puede tener ritmo, musicalidad, una broma interna. Puedo decir que gracias a esto, después de más de siete años, aún recuerdo muchas de las capitales de África que me aprendí en la primaria. Porque “Ghana-Accra, Guinea-Conakry” tiene todo el sentido del mundo, por supuesto.
  6. Musicaliza. Pon tu música favorita, esa que usas para hacer ejercicio. Te mantendrá motivado o, en el peor de los casos, alerta. Si son canciones fáciles de recordar, pueden incluso ayudarte a recordar mejor lo que lees mientras las escuchas.
  7. Ármate de energía y líquidos. El cereal (sin azúcar) es perfecto para evitar masticarte a ti mismo en caso de ansiedad, las barras de avena te dan energía, las manzanas te mantienen despierto. Evita el café y los irritantes; toma mucha agua, esta hará que te mantengas hidratado o que por lo menos no te duermas entre ida e ida al baño. Los chicles son indispensables para la hora del examen, pero evita formar bombas y luego reventarlas, distraen a los demás y te ganas miradas de odio innecesarias.
  8. Llega por lo menos diez minutos antes. Cuélate con algún grupito que esté repasando antes del examen, aunque sea para escuchar y absorber cualquier cosa que sirva. También puedes preguntar tus dudas o incluso solo repetir mecánicamente lo que aprendiste para reafirmarlo.
  9. Tranquilízate y solo haz tu examen. Lo que supiste, bien, y lo que no, ni modo. Una de las razones por las que veo a mis amigos estresarse es que se mortifican pensando en lo que no supieron de su examen. Apenas salen y mutilan sus apuntes en la búsqueda de esa maldita pregunta de la que no tenían ni idea. Relájate. Lo peor ya pasó, y terminarás muerto a muy temprana edad o con una muy dolorosa úlcera si te la pasas preocupado por lo que pudiste haber hecho en vez de disfrutar el momento.
  10. Sé realista, pero prepárate para lo peor. No hay peor cosa que una calificación reprobatoria dándote de lleno en la cara. No esperes grandes resultados si te pusiste a estudiar el día anterior al examen final. Lo más bonito de recibir calificaciones es obtener una buena nota en el examen que dabas por perdido. Disfruta esos pequeños placeres de la vida.

Y como esto ya se alargó mucho y aún tengo que estudiar para mi examen de hoy, este Héroe Desempleado se despide y les desea nunca tener que recurrir a esta lista a menos que sea un último recurso. ¡Suerte!

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Comments

  1. Yo sé que tú sabes quien soy says:

    El manual aplica para zombies? Digo, he muerto como 5 veces en cada temporada de parciales + finales, entonces debo de ser un zombie no? ._. Últimamente hablo mucho de zombies, iré por la sal.

  2. Deberías hacer un manual de supervivencia para exámenes parciales, finales y zombies…

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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