Túmin, la nueva moneda nacional

“El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo”.

Epicuro de Samos . Filósofo griego.

Soy mexicano y me siento orgulloso de serlo pues cada día conozco un poco más de este, nuestro país de contrastes, cultura e idiosincracia única. El pasado día domingo 22 de enero, se publicó en el especial Domingo del diario mexicano El Universal un reportaje en donde se relata la peculiar historia de un poblado en la sierra de Totonacapan en el estado de Veracruz, que ha decidido implementar el uso de una nueva moneda creada por ellos basada en una economía de trueque.

Ubicado al norte de Xalapa, capital del estado de Veracruz, y muy cerca del famoso poblado de Papantla, se encuentra el municipio de Espinal, de unos 24,000 habitantes, el cual ha estado en la mira de la Procuraduría General de la República (PGR) por supuesta incursión en rebeldía monetaria. Los habitantes de este poblado, orientados por un grupo de maestros de la Universidad Veracruzana Intercultural echaron a andar un sistema local de trueque de bienes y servicios en el 2010 ante la crisis económica, los bajos sueldos e importantes tasas de desempleo y altos precios de los productos básicos. El proyecto consiste en la emisión del “Túmin” (palabra totonaca para dinero), que consisten en pequeños vales (ocho centímetros de largo por cuatro centímetros de ancho) con valor de 1, 5, 10 y 20 túmin decorados de forma artesanal con obras de pintores mexicanos. En el frente de los vales se lee “Mercado alternativo y economía solidaria”, nombre que ha recibido el proyecto, mientras que en el reverso del vale se lee: “Sembremos justicia y el fruto será paz”. Posteriormente viene la distribución de los tumin entre los comerciantes y la población de Espinal con el fin de formar una red de autogestión y la creación de una economía local basada en el trueque.

Fuente: Charla México Radio

El proceso es sencillo, si uno de nosotros fuera a comprar un kilo de carne a la carnicería nos encontraríamos con que el precio del kilo de carne de res es de $70.00. Decididos a comprarlo le pagaríamos a Don Gregorio, el carnicero, $50.00 en moneda nacional mientras que los $20.00 restantes los pagaríamos en túmin que obtuvimos con la repartición inicial de los vales. Posteriormente, Don Gregorio, en necesidad de comprar un cuchillo para el corte de las carnes, acudiría con Doña Teresa para comprarlo. El precio del cuchillo es de $250.00, de los cuales Don Gregorio podría pagar $200.00 en pesos mexicanos y los restantes $50.00 en túmin, suma de las distintas cuentas que ha recibido en túmin. Este proceso se repetiría “infinitamente” entre los comerciantes del poblado, permitiendo que la población pueda usar de una manera más eficiente el dinero pues tendría menores gastos y podría consumir una mayor cantidad de productos y servicios. Realmente el túmin no tiene un sustento material, como lo tiene el peso mexicano en oro, plata u otras divisas, sino que en cambio la expedición de los túmin se realiza con base en un convenio entre la población de otorgarle su propio valor a su moneda. Tal vez nosotros no le paguemos los $70.00 completos de la carne a Don Gregorio, pero con el Túmin le damos un certificado del acuerdo de la comunidad para que el pueda comprar a un precio menor, su cuchillo con Doña Teresa. Y ella, podrá hacer lo mismo con lo que desee o necesite comprar. Cada uno de los comerciantes establece la parte proporcional de pesos y túmin a recibir a partir del 10 por ciento de la cantidad total a pagar.

Fuente: Código Sur

Sin embargo para el funcionamiento de este sistema y su posterior implementación práctica es necesaria la distribución y el convenio entre los comerciantes para que éstos acepten el pago de sus productos o servicios en túmin. Actualmente la mayoría de los comercios de Espinal ya se han incorporado a este sistema, siendo más de 100 comerciantes de esta comunidad y alrededor de 15 más de la población cercana de Papantla. Poco a poco este sistema ha ido corriendo de boca en boca hasta expandirse por las cercanías del poblado, haciendo que cada vez más los pueblos cercanos se interesen en la instauración de un sistema similar al utilizado en Espinal, por lo que el proyecto podría crecer.

Si suena a algo tan bueno y que beneficia a muchas personas, ¿por qué se les acusa de rebeldía monetaria?  El artículo 117 de la Constitución establece que ningún Estado de la República Mexicana puede acuñar moneda o emitir papel moneda, y a pesar de que son ciudadanos quienes están implementando este sistema, la ley se les podría aplicar del mismo modo puesto que la PGR ha establecido que se puede incurrir en un presunto fraude por emisión de papel moneda falso o sin sustento material del mismo. En defensa del túmin, Óscar Espino, activista y abogado en el caso, establece que “la participación en el intercambio es por voluntad expresa de los socios de manera libre, sin presión, engaño o dolo alguno y no se obtiene por parte de los socios o de la dirigencia algún lucro o ganancia indebida”. Además, los pobladores de Espinal afirman que el túmin no es una moneda como tal, sino más bien sólo es un vale que se utiliza para realizar trueques en la comunidad. Aunado al problema de la crisis económica mundial, el Túmin nace como una protesta ante los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana y al modelo neoliberal y capitalista que ha orientado las decisiones económicas de México desde los años 90’s.

Fuente: Diario Noreste

De hecho, el caso de Espinal no es único pues se habla de que en el mundo existen más de 4,000  monedas alternas que comenzaron a surgir en los 90’s como respuesta al modelo económico que comenzó su hegemonía en ese entonces; el capitalismo. Tal es el caso de los UDIS en Honduras, Costa Rica y Ecuador que circulan desde el 2004 en el primero de éstos, principalmente entre comunidades campesinas e indígenas. Los Patacones en Argentina utilizados entre el 2001 y el 2003 para solventar la crisis que ese país enfrentó dura dicha época. O bien, los 50 bancos comunitarios con monedas propias en Brasil que se encuentran avalados por el Banco Central de dicho país sudamericano.

Fuente: Periódico Hoy, Ecuador.

Me parece que lejos de voltear a ver las necesidad que poblaciones como Espinal y Papantla enfrentan para incentivar el comercio local, la inversión en pequeñas empresas y la autosuficiencia en el poblado, el Banco de México ha optado por incurrir en la salida de juzgarlos como presuntos criminales, perturbadores del orden público o “rebeldes monetarios”. Los pobladores y comerciantes de Espinal sí se encuentran en desacuerdo con el sistema económico actual pero en ningún momento buscan estancar la economía interna o derrocar al sistema, simplemente buscan la solvencia económica de su propio poblado, la compra de productos y servicios básicos y el flujo del mercado interno. En ningún momento se han negado a usar el peso mexicano o distribuir su propia moneda con respaldo material e imponerla en Espinal. Me parece entonces que podemos incurrir en llamar criminales a aquellos que buscan una manera de lidiar con su situación de marginación, lo cual sin duda sería imperdonable y anacrónico.

Si desean consultar el reportaje completo, pincha aquí. (Todo la información fue obtenida del reportaje anteriormente enlazado y el autor no toma crédito de la información aquí presentada.)

Nemo el Capitan.

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Comments

  1. Es un artículo interesante. Me parece que esta idea del “Túmin” esta más relacionada con ideas de economía regional que con el concepto de “trueque”.

    • Nemo el Capitán says:

      Interesante tu comentario querido amigo, pero me parece que se trataría de una economía regional si se usara el peso mexicano únicamente para la compra/venta de productos y servicios que nacen de Espinal, lejos de las grandes compañias y tiendas de autoservicio. Aunque bajo el Túmin, la idea es ésta, el uso de estos “vales” se basa en que representan la “esperanza de que se respetará el acuerdo al cual sometimos nuestras voluntades y aquel que reciba el Túmin, estará obligado a ceder sus artículos a un precio menor”. Me parece entonces que se trata de una “cadena de favores” que utiliza papel moneda para formalizarlo. Tal vez tu produzcas café y yo siembro maíz, dado que el sistema actual no nos permite únicamente intercambiarlos físicamente, nos someteríamos a un convenio en el cual “yo te doy pero tu me darás también cuando lo necesite”. Es, a mi punto de vista, un trueque moderno y modificado.

      • A decir verdad esta lejos de una idea de trueque, pero sin duda es una versión interesante de intercambio. Una buena manera de oponerse a una economía dónde lo que se necesita es significativamente más caro que lo que uno puede comprar. Saludos, sigan así.

      • Nemo el Capitán says:

        Claro, entiendo tu idea, no son aquellos tiempos de intercambiar maíz por cacao. Saludos y muchas gracias por leer.

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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