Boicots en los Juegos Olímpicos

“Olimpia y las Olimpiadas son símbolos de una civilización entera, superior a países, ciudades, héroes militares o religiones ancestrales”

Barón Pierre de Coubertain  (1863 – 1937) Padre de los Juegos  Olímpicos modernos


Los Juegos Olímpicos antiguos eran una serie de competiciones atléticas disputadas por representantes de diversas ciudades estado de la Antigua Grecia. Su periodicidad era como la actual, cada cuatro, a diferencia de que siempre se celebraban en la ciudad griega de Olimpia. Por acuerdo general, en aquellos tiempos se promulgaba una tregua o paz olímpica que le permitía viajar a los atletas en condiciones seguras desde sus ciudades-estado hasta la sede. Otra importante diferencia era que existían muchos menos eventos y sólo los hombres libres que hablaran el griego podían competir.

Ya en tiempos modernos, surgió la idea de realizar unos eventos que se asemejaran a los realizados en la antigüedad y gracias a las gestiones del Barón de Coubertain se celebraron en 1896 en Atenas, Grecia, la primera edición de los Juegos Olímpicos de la Era Moderna. Desde aquel año, las Olimpiadas se han celebrado cada cuatro años en diversas partes del mundo, únicamente viéndose interrumpidas en 1916, 1940 y 1944 debido a las guerras mundiales que aquejaban al mundo en esa época.

Sin embargo, existen distintos episodios en la historia de los Juegos Olímpicos que han dejado claro que los intereses políticos resultaron más importantes que el amor al deporte y a la justa olímpica.

Melbourne 1956

Cartel de Melbourne 1956 7 Fuente: Wikimedia Commons

Esta justa olímpica es recordada por ser la única ocasión en la historia de los Juegos Olímpicos modernos en que las mismas se realizaron en países diferentes. Esto debido a que los eventos ecuestres se tuvieron que realizar en Estocolmo, Suecia debido a las reglas de cuarentena en Australia. Melbourne ganó la elección de ciudad anfitriona por encima de Buenos Aires (por un sólo voto), la Ciudad de México y seis ciudades de los Estados Unidos.

Tres boicots se presentaron en esta edición. El primero de ellos fue la abstención de Egipto, Líbano e Irak de participar en Melbourne debido a la participación del Reino Unido y Francia en momentos en que el mundo vivía tensiones debido a la Crisis de Suez.

Encendido del pebetero en Melbourne, Australia / Fuente: Men’s Health

El segundo boicot se presentó por los países, España, Holanda y Suiza debido a la participación de la Unión Soviética en dicha justa y el tratamiento de la revolución húngara por parte de las Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Curiosamente, en dicha justa se enfrentaron la Unión Soviética contra Hungría siendo favorable el marcador para este último país con un resultado de 4-0. Este partido es conocido como el Incidente del baño sangriento de Melbourne debido a que uno de los jugadores húngaros abandono la alberca con sangre manando de su ojo izquierdo, prueba de la disputa que se vivió en tal partido. Finalizadas las olimpiadas, 45 húngaros lograron ingresar a Occidente.

El tercer boicot se presento con la abstención de la participación por parte de la República Popular China, esto en protesta por la presencia de la República de China bajo el nombre de Taiwán. Asimismo, se presentó una peculiar situación pues atletas de Alemania Oriental y Alemania Occidental compitieron en un equipo combinado, modalidad que continuaría hasta las Olimpiadas celebradas en México en el año de 1968.

Por último, en esta justa comenzó una tradición olímpica inspirada por el adolescente John Wing quien sugirió que al término de la justa, los atletas de las diferentes naciones deberían poder marchar juntos en la ceremonia de clausura en vez de hacerlo por países como símbolo de unidad mundial. A continuación les comparto el extracto de una carta del joven a los organizadores de las Olimpiadas 1956.

“Durante los Juegos sólo habrá una nación. Se olvidará la guerra, la política y las nacionalidades. ¿Qué más podría querer uno si el mundo fuera una sola nación?

Medallas entregadas en la competición / Fuente: BBC

El medallero terminó con la Unión Soviética en el primer puesto con 37 medallas de oro y un total de 98. Estados Unidos ocupó el tercer puesto con 32 preseas de oro y un total de 74. Los anfitriones culminaron en 3er lugar con 13 de oro. Digna participación del combinado alemán, logrando 6 medallas de oro para un total de 26.

Montreal 1976

Cartel de Montreal de 1976

En este caso, existió un boicot oficial que implicó a 29 estados, en su mayoría de África, el argumento fue que los países africanos pidieron la exclusión de Nueva Zelanda debido a que la selección de rugby había jugado frente al selectivo de Sudáfrica, país excluido del Comité Olímpico Internacional por su política racista del apartheid. El Comité no cedió ante las presiones permitiendo la participación de Nueva Zelanda, por lo que 28 países africanos rechazaron la invitación a participar. Guyana, nación americana apoyó la decisión en solidaridad con los estados africanos y Zaire argumentó razones económicas para justificar su ausencia.

Del mismo modo, la República Popular de China y la República de China (Taiwán) rechazaron la invitación por el reconocimiento del Comité de ambas naciones (República Popular de China se negó por ello) y la República de China rechazó debido a que Canadá deseaba que dicha delegación usara el nombre de Taiwán.

La Unión Soviética se quedó con el primer puesto con 49 medallas de oro y un total de 125. La República Democrática Alemana se llevó el segundo puesto con 40 preseas de oro y los Estados Unidos ocuparon el 3er lugar con 34 medallas.

Moscú 1980

Cartel de los XXII Juegos Olímpicos en Moscú / Fuente: Wikimedia Commons

La historia de esta justa olímpica comienza desde la postulación de esta candidatura en último momento en donde Moscú ganó la elección por 39 votas contra 20 que recibió, Los Angeles, Estados Unidos. La polémica se presentó cuando la sede fue anunciada, siendo Moscú la capital de la entonces Unión Soviética quien había aumentando su presencia militar en Afganistán con motivos de la guerra civil en dicho país. Dentro del contexto político y económico de la Guerra Fría, los Estados Unidos argumentaron que dicha presencia de militares era realmente una invasión y violaba el derecho internacional, por lo que se reservaba su asistencia a estos juegos olímpicos a tan sólo 6 meses del inicio de la justa.

Jimmy Carte, presidente estadounidense de la época, amenazó con revocar el pasaporte a cualquier atleta estadounidense que interara asistir, sin autorización gubernamental, a Moscú.

A la decisión de los Estados Unidos, de no participar en Moscú 1980, se unieron varios de sus aliados, entre ellos la entonces Alemania Occidental, Canadá, Argentina, Japón, Turquía y Noruega. Asimismo, algunos países como el Reino Unido y Australia permitieron que sus atletas decidieran su participación o no, permitiendo que compitieran bajo la bandera olímpica. En ese entonces, la República Popular de China, tenía conflictos con la Unión Soviética por lo que también anunció su no participación. De un total de 65 estados que se abstuvieron de participar, el Comité Olímpico Internacional considera que entre 45 y 50 lo hicieron por plegarse a la iniciativa estadounidense.

Medalla de oro de Moscú 1980 / Fuente: Wikimedia Commons

A pesar de que sólo 80 países participaron en los Juegos, esta condición no impidió que se quebraran gran cantidad de récords, incluo más que en los Juegos de Montreal 1976. El medallero estuvo encabezado por la Unión Soviética con un total de 80 medallas de oro y un gran total de 195. El segundo lugar se lo llevó la República Democrática Alemana con 47 medallas de oro y un total de 126 medallas. Bulgaria quedó en 3ero y Cuba en 4to.

Los Ángeles 1984

Cartel de Los Ángeles 1984

Esta ciudad estadounidense fue elegida sede para las Olimpiadas después de que ninguna otra ciudad presentara su candidatura debido a que se difundieron noticias que explicaban las pérdidas económicas que Canadá sufrió debido a los Juegos de Montreal 1976. Por ello, Los Ángeles que había presentado candidatura para los Juegos Olímpicos pasados, refrendó esta candidatura y fue elegida para ello, siendo la primera ciudad en obtener ganancias a través de los Juegos Olímpicos. Esto se logró a través del uso de instalaciones deportivas ya existentes y fondeo de los juegos a través de las compañías estadounidenses.

La respuesta soviética se esperaba en torno a la decisión de si participar o no, hecho que el 8 de mayo, dos meses antes del inicio de los juegos anunciaron que se abstendrían de participar debido a que argumentaron no existían garantías suficientes para sus atletas. A esta decisión se sumaron los países del Bloque del Este, a excepción de Rumania. Se sumaron países como Afganistán (bajo control soviético), Angola, Cuba, Etiopía, Mongolia y Vietnam. Del mismo modo, Irán y Libia cancelaron su participación por razones políticas, ajenas al boicot soviético.

Los países que apoyaron el boicot, decidieron organizar unas contraolimpiadas, dando lugar a los Juegos de la Amistad, entre los cuales asistieron 49 países, aquellos que apoyaron el boicot y otros más que también participaron en Los Angeles. Los juegos estuvieron divididos en 9 sedes en donde se dividían las disciplinas.

El medallero estuvo encabezado por los Estados Unidos con 83 medallas de oro y un total de 174. El segundo lugar lo ocupó Rumania con 20 preseas doradas y un total de 53. El tercer lugar lo ocupo Alemania Occidental con 17 medallas de oro.

Medalla de oro entregada en Los Ángeles 1984 / Fuente: BBC

Comparto el mapa donde se aprecia los países que participaron en los boicots de 1976, 1980 y 1984.

Mapa de los países participantes en los boicots olímpicos / Fuente: Wikimedia Commons

Sin duda estas situaciones históricas han puesto en entredicho el carácter de amistad y paz de los Juegos Olímpicos pues intereses políticos se han visto superiores al amor por el deporte y la competencia justa. De hecho, para Beijing 2008, muchos ciudadanos del mundo pidieron el boicot de los Juegos Olímpicos dada la situación de opresión que se vive en el Tibet.

A sólo 78 días para que inicie la justa olímpica en Londres, esperemos esta ocasión no se vea opacada por situaciones de carácter político. También debemos cuestionarnos si la sede de los Olímpicos debe ser de un país que respeta las libertades de su pueblo y del mismo modo las libertades internacionales. En donde justicia, libertad y soberanía sean respetadas. Lamentablemente esos conceptos hoy en día son muy cuestionables y también muy ambiguos en términos internacionales.

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  1. […] en el Cafetín les hemos traído la historia de los boicots políticos que se han suscitado en la historia de los Juegos Olímpicos, así como también la historia y […]

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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