La transición de Egipto

El 25 de enero del 2011 comenzó en la plaza Tahrir un proceso revolucionario para alcanzar una transición política. Tras una dictadura de 30 años por parte de Hosni Mubarak, este proceso llega a una nueva etapa: este miércoles y jueves (23 y 24 de mayo) los egipcios votan en las primeras elecciones libres del país. En esta histórica primer vuelta, hubo filas y filas de ansiosos votantes dispuestos a elegir a su próximo presidente.

Mujeres votando en Egipto/ Fuente: El País

Elecciones en Egipto/ Fuente: BBC

Los resultados de esta primer vuelta se darán el 29 de mayo, si ninguno de los 13 candidatos logra tener más del 50% (lo que es más probable), se llevará a cabo una segunda vuelta el 15 y 16 de junio para determinar al nuevo mandatario.

De los 13 contendientes, se puede afirmar que 4 son los favoritos, o por lo menos con más oportunidad de ganar:

  • Ahmed Shafiq, que fue el último primer ministro de Mubarak, excomandante de la Fuerza Aérea y quien promete pacificar las calles y sacar al país de la ruina.
  • Amr Moussa, quien fue secretario general de la Liga Árabe y ministro de Exteriores con Mubarak.
  • Mohammed Mursi, candidato oficial de los Hermanos Musulmanes.
  • Abdul Moneim Aboul Fotouh, islamista independiente que fue miembro de los Hermanos Musulmanes, tiene simpatizantes liberales y salafistas (musulmanes extremistas).

Moussa, Aboul Fotouh, Mursi, Shafiq y Sabahi/Fuente: El País

Para conocer más sobre los perfiles de los candidatos pueden ver esta página de Al Jazeera: Elecciones en Egipto

Desde el fin de Mubarak ha habido un régimen militar gobernando Egipto, por lo que los militares prometen que en cuanto haya un presidente, dejarán las calles. Realmente los militares tienen una gran aprobación popular, por lo que nadie duda que no cumplan su promesa y entreguen el poder. Claro que esto tendrá una transición lenta también pues hay varios factores envueltos, por ejemplo la situación económica de los militares, no ha habido transparencia en cuanto a sus ingresos y varios calculan que su monto acumulado representa hasta una tercera parte de la economía del país.

Los problemas actuales

Hay tres temas importantes que se debaten y que son cruciales para el Egipto de los próximos años: seguridad, economía y –quizá el más relevante- religión. En este último tema hay dos visiones diferentes, impulsar la sharía (ley islámica), u optar por una separación religión-Estado. El problema no yace en la religión como tal, sino en el extremismo de algunas corrientes. A principios de este año, en las elecciones legislativas, los partidos islamistas fueron los que más votos recibieron, por lo que ahora son una mayoría en ese poder. Esto, provoca temores e incertidumbre en una parte de la población egipcia, especialmente entre los practicantes del cristianismo (que resultan ser alrededor de 10%), pero también preocupa a aquellos musulmanes menos fanáticos. El peligro latente es que las fuerzas religiosas triunfen en las elecciones presidenciales y se instaure un régimen de índole extremista que ha recobrado fuerza desde la caída de Mubarak. Muchas mujeres no conservadoras (o cristianas) no quieren perder sus actuales libertades y derechos, por ejemplo no quieren que se les obligue a llevar velo. Sobre todo después de las protestas en donde las mujeres ganaron espacios y voces. Así que, la llegada de algún candidato islamista al poder probablemente ocasionaría un freno en este ámbito.

Filas en colegios electorales de El Cairo/ Fuente: El Pais

En cuanto a la economía, el país pasa por una crisis desde el cambio de régimen, existe mucho desempleo, especialmente en los jóvenes, factor realmente preocupante pues el 60% de la población egipcia entra en ese rubro. Hablando de la seguridad, desde el fin de Mubarak ha habido mucha violencia, delincuencia, robos, secuestros y ataques. En este sentido, Shafiq ha prometido en 100 días regresar la policía a las calles, lo que le asegurará algunos votos más.

Otro de los problemas que tendrá que afrontar el nuevo régimen será la creación de la nueva Constitución, ya que por el momento no tienen, lo que desde luego da un poco de opacidad a las funciones y obligaciones del presidente y da pie a irregularidades. Pero en términos de opinión pública, la gente habla sin miedo en las calles de los candidatos, se discuten asuntos políticos libremente sin temor a represalias, uno de los tantos cambios positivos que la transición está logrando. Algo de mucha importancia también es que no se han registrado peleas por asuntos políticos durante los comicios.

Es evidente que le falta mucho por pulir y que la transición no será rápida, al contrario. También hay que recordar que la democracia como la espera la esfera occidental, no será posible, pues son procesos diferentes empapados de ideologías también diferentes. Lo que se espera es que no se vean como democracias afuera y en realidad sean autoritarismos adentro. Lejos de concluir un proceso transitorio, más bien está comenzando, veremos cómo se conforma este nuevo Egipto y hacia dónde lo llevará los resultados de estas primeras elecciones.

Por: Frida Arriaga / @frieDen19

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Comments

  1. OLIVIA says:

    Muy amena y entendible me gusta

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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