A qué sabe el arte

¿Te imaginas qué colores tiene una sinfonía o a qué sabe un Picasso? Algunas personas no tienen que imaginarlo, lo sienten. Lo que perciben con la vista también lo sienten en sus papilas gustativas, o lo que escuchan se traduce a colores en sus mentes. Lo que experimentan se llama sinestesia, y se refiere a una especie de interferencia de sus sentidos ante una sola cosa; así, son capaces de percibir con dos o más sentidos algo que solo va dirigido a uno de ellos.

Por ejemplo, pueden ver los números con colores distintos; es involuntario, no es que les parezca que al dos le queda el color rojo y al cinco el verde, sino que no pueden evitar percibirlo así. Las asociaciones no son conscientes. No cambian con el tiempo. Son localizables en el espacio. Son acompañadas de emociones de mucha importancia para el sinésteta.

Izquierda: así lo ve una persona común. Derecha: así lo percibe un sinésteta/ Fuente: Science News for Kids

Se dice que cuando somos bebés tenemos una mente muchísimo más sinestética que cuando crecemos. Por eso muchos infantes reaccionan de la misma manera a estímulos dirigidos a sentidos diferentes (melodías, iluminación, sabores de la comida). Conforme crecemos, nuestras percepciones se van especializando y empezamos a categorizar los estímulos conforme a diferentes sentidos. Dejamos de oler la música, saborear la luz, ver las voces.

El sabor del arte

El concepto ha sido aprovechado para distintos proyectos artísticos, pero uno de los más cercanos (geográficamente hablando) se encuentra en la colonia Roma, en el Distrito Federal. Se trata de un restaurante/centro cultural/galería de arte. Lleva el mismo nombre del fenómeno y su principal atractivo es que traduce obras de arte a platillos de su menú. No solo hacen el esfuerzo por transmitir la sensación de los cuadros a un espectro gustativo, sino que la presentación de los platillos evoca la imagen física de las pinturas. Aquí te dejo algunos ejemplos.

El hijo del hombre, René Magritte/ Fuente: Sinestesiamex.com

American gothic, Grant Good/ Fuente: Sinestesiamex.com

El grito, Edvard Munch/ Fuente: Sinestesiamex.com

La nube, Dr. Atl/ Fuente: Sinestesiamex.com

Y aunque no seas sinésteta, a veces pensar “fuera de la caja” te permite tener un panorama más amplio de tu existencia y de tu entorno. O de perdida, te puede ayudar a explicar sensaciones, a enriquecer tu escritura, o a disfrutar imaginando a lo que debe saber la Monalisa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
A %d blogueros les gusta esto: