Charles Taylor: 50 años es el precio de 50,000 vidas

Tras 6 años de juicio, 50 años de cárcel es la condena que Charles Taylor, ex presidente de Liberia, recibió este miércoles 30 de mayo por parte del Tribunal Especial para Sierra Leona (TESL) por la acusación de cometer crímenes de guerra y lesa humanidad durante la guerra civil de Sierra Leona entre 1991 y 2002. El juicio se llevó a cabo en La Haya para evitar conmociones y desestabilidad en Liberia y Sierra Leona. Sin embargo, el castigo parece insuficiente para las atrocidades de las que fue cómplice, entre las cuales se incluye:

  • Terrorismo
  • Asesinato
  • Violencia contra la salud física y psicológica de personas
  • Violación sexual
  • Esclavitud sexual
  • Atentados contra la dignidad personal
  • Tratamiento cruel
  • Actos inhumanos y crímenes en contra de la humanidad
  • Forzar a niños (menores de 15 años) a unirse a las fuerzas armadas
  • Esclavitud
  • Saqueo

Taylor en juicio/ Fuente: UN

Un poco de contexto

Taylor manejaba el presupuesto nacional liberiano durante la presidencia de Samuel Doe, con quien tuvo problemas y escapó supuestamente con un millón de dólares del presupuesto estatal. En 1983 fue encarcelado en EUA. Escapó de una manera que aún no está muy clara y regresó a Liberia en el 89, donde lideró una rebelión en contra de Doe, que después se transformaría en una guerra civil. Durante 1991 estalló un conflicto entre rebeldes y el Ejército, donde Taylor apoyó a los primeros. En 1997, Taylor se convirtió en presidente de Liberia tras un proceso tildado de fraudulento por compra de votos, represión e intimidación. Después del fin de la guerra, en 2003 se exilió en Nigeria. Finalmente, mientras intentaba huir fue arrestado en la frontera de Camerún.

 El juicio

La fiscalía originalmente había considerado que el castigo apropiado serían 80 años, por instigar matanzas por el Frente Revolucionario Unido (RUF); además de brindar armas, apoyo moral, logístico y político, sin embargo al no tener la responsabilidad directa, la defensa mencionó que debería reducírsele la condena, con la esperanza de que Taylor pueda vivir un tiempo en libertad. Lo cual parece inverosímil ya que el político y militar actualmente tiene 64 años así que, saquen cuentas. También se le acusa de alentar los crímenes en Sierra Leona en lugar de usar su posición y poder para promover la paz, además de beneficarse del sufrimiento de las víctimas pues recibía diamantes sierraloenses a cambio de armas. Durante el juicio, se le acusó también de prolongar el conflicto por la venta de armamento y apoyo a la guerrilla.

Por otro lado, Taylor y la defensa tenían en cuenta unos cuantos factores que ellos creían ayudaría a reducir la condena. Para este fin, se alegó problemas de salud, su familia, el exilio que pasó en Nigeria, su conducta en detención y su deslinde de la implicación directa de los acontecimientos en Sierra Leona. Factores que desde luego, los jueces no aceptaron, pues se probó que no sufre de ninguna enfermedad que cuente como factor para evitar su encarcelamiento, lo del exilio (aunque no podía salir de Nigeria) no se compara con la prisión y su carta de la familia resulta como un vástago de desesperación final que realmente no convence y que además resulta hasta increíble que trate de tomar provecho de eso cuando él contribuyó a destruir a miles de familias.

Charles Taylor en el juicio/ Fuente: El País

Nada de esto cuenta porque el tribunal ha tomado en cuenta factores como el liderazgo del país vecino durante los actos y el sufrimiento de las víctimas como  determinante para la gravedad de los hechos. No conforme con eso, Taylor dijo que se le presentaban pruebas falsas, además de que se considera a sí mismo inocente y acusó a los testigos de que habían sido pagados o amenazados para que declararan en su contra. Aunado a esto, mencionó que era increíble que lo asociaran a mentiras y rumores, que era un amante de la humanidad y que había peleado por lo que consideró correcto en el interés de la justicia, tomando en cuenta que para que Liberia tuviera un desarrollo era necesario que Sierra Leona estuviera en paz. Evidentemente sus intervenciones en Sierra Leona fueron de la índole completamente contraria a la búsqueda de paz.

El encarcelamiento se cumplirá en Reino Unido, aunque todavía cabe la posibilidad de una apelación. Algo que es digno de decir es que los jueces estipularon que la pena empieza a contar desde que Taylor fue capturado (marzo de 2006), por lo que se puede inferir que sólo le restan 44 años de condena.

No hay que olvidar que si bien condenaron a Taylor, no es el único culpable de este crimen, por lo que deben investigarse y procesarse a aquellos culpables; y dicho sea de paso, no sólo éste sino de otros crímenes contra la humanidad, eso es algo que el Derecho Internacional tendrá que resolver cuanto antes.

Finalmente, digo que 50 años es insuficiente porque Charles Taylor tomó sus decisiones y debe hacerse responsable de ellas, pero las personas que fueron víctimas de sus elecciones están pagando precios altísimos por los actos de Taylor. Desde aquellos que perdieron alguna extremidad siendo mutilados, pasando por los niños que perdieron su infancia y las mujeres que perdieron su dignidad, respeto y hasta la aceptación social por ser violadas, hasta aquellos que perdieron sus vidas. Todo eso no podrá recuperarse nunca, el impacto no desaparecerá jamás. Por lo tanto, sostengo que 50 años en prisión son insuficientes para pagar por las más de 50,000 vidas arrebatas y las más de 100,000 víctimas durante esos años de guerra.

Por: Frida Arriaga/ @frieDen19

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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