Libertad de movimiento: Parkour

Nuestros antepasados corrían grandes distancias, alcanzaban grandes velocidades y sorteaban toda clase de obstáculos, no porque les gustara el atletismo, sino porque moverse eficientemente por su entorno podía ser la diferencia entre vivir y convertirse en la cena de algún depredador más grande. Hoy en día ya no tenemos la necesidad de escapar de las garras de la muerte valiéndonos solo de nuestra fuerza y habilidad. Ahora tenemos armas, vehículos, cuatro paredes y un techo. Tenemos tecnología que satisface necesidades que ni siquiera sabíamos que teníamos (si es que en realidad las tenemos). Pero el potencial sigue ahí, esperando a ser desarrollado.

Aunque disciplinas dedicadas a esto ha existido desde hace mucho tiempo, no fue sino hasta los años veintes que en empezó a cobrar fuerza, y alrededor de la década de los noventa que nació formalmente el Parkour. Quien lo practica recibe el nombre de traceur o tracer. Aquí una probadita de lo que pueden hacer.

Se trata de una disciplina física enfocada en el movimiento eficiente para sortear obstáculos. También se utiliza como un medio para “reclamar” lo que significa ser humano: moverse naturalmente, tocar e interactuar con el mundo en vez de estar resguardados de él, superar el miedo al ambiente y reintegrarse a éste. Así, se centra en la eficiencia, velocidad y naturaleza.

Fue desarrollado en Francia por David Belle, quien se basó en el entrenamiento y las enseñanzas de su padre, Richard Belle, para integrarlos en movimientos básicos que permiten superar obstáculos en el camino de la manera más rápida y eficiente a través de saltos de bóveda, saltos sencillos, rodadas y escaladas.

¿Qué se necesita para hacerlo?

Ropa cómoda y mucha disciplina. Se requiere fuerza y resistencia, y una buena condición física, pero sobre todo tener la voluntad para no dejar que el miedo gane la batalla. Como dicen: si tienes miedo de caerte, te caerás por el miedo. Por supuesto, los riesgos son muchos si no se practica de manera segura: desde fracturas hasta un arresto por daños a propiedad ajena.

Existen diversas organizaciones que se dedican a la enseñanza de esta disciplina. Aquí en México tenemos a los Monos Urbanos, apostados a las afueras de la Ciudad de México: en Naucalpan y Arboledas, Estado de México; en Valle Dorado, Tlalnepantla; y algo más lejos, en Guadalajara, Jalisco.

Algunos traceurs hacen tours por el mundo, buscando nuevos escenarios qué conquistar. Kie Willis (uno de los que vimos en el primer video), británico de 23 años y que ha sido traceur profesional por los últimos 5, vino a San Luis Potosí y a Monterrey este año. Aquí les dejo los videos.

Los hay por todo el mundo, desde amateurs hasta profesionales que trabajan como coreógrafos para películas de Hollywood; desde los que se dedican a los movimientos simples y eficientes hasta los que prefieren las acrobacias más artísticas; desde los que huyen hacia entornos boscosos y naturales hasta los que prefieren los obstáculos urbanos. Hay para todos y nunca es muy tarde para empezar.

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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