Ana Teresa Fernández: realidad hecha óleo

El Hiperrealismo es una corriente artística contemporánea que ha dado mucho de qué hablar. Obras de arte con excesivos detalles cuya finalidad es apegarse a la realidad de la mayor manera posible. A menudo la reacción lograda por las obras de esta corriente es de asombro e incluso en algunos casos incredulidad, pues el espectador tiene la impresión de que se trata de una fotografía o un dibujo digital. Esta corriente tiene representantes internacionales que presentan temáticas distintas, pero a fin de cuentas la impactante fidelidad con la realidad.

Serie “Pressing Matters”, Ana Teresa Fernández. Fuente: Enkil.org

Dentro de esta corriente, pueden encontrarse desde nombres como Ron Mueck con sus enormes esculturas, hasta las pinturas de la neoyorkina Alyssa Monks. Quizá por ahora no se escucha tanto sobre ellos, pero indudablemente esta corriente ha ido ganando gran importancia en las galerías de arte. Esto es sencillamente porque sus representantes preceden de distintas partes del mundo y tienen rasgos comunes que permiten asociarlos al hiperrealismo. No se trata de una expresión local o pasajera; es un estilo que se repite y se reinventa cada vez sin perder la esencia que lo distingue.

Hiperrealismo nacional

El hiperrealismo tiene tintes mexicanos dentro de sus diversos representantes. El sello nacional lo trae Ana Teresa Fernández, una artista nacida en Tampico, cuyo trabajo oscila entre la cultura mexicana y la cultura estadounidense. Ana Teresa realizó sus estudios en Estados Unidos, particularmente en el San Francisco Art Institute, donde obtuvo un Master Degree en Bellas Artes. Naturalmente, una parte de su vida también está ligada a Estados Unidos, y es aquí donde su cultura mexicana converge con la realidad “americana”.

El tema central de la obra de Ana Teresa es el papel de la mujer en ambas sociedades; la doble moral que impera en la visión a la mujer y su sexualidad. Sus trabajos son en realidad una exploración a los estereotipos físicos, sociales y psicológicos presentes en ambos territorios. A través de esta revisión cultural, es que Ana Teresa se vale de su talento para llevar a cabo una especie de denuncia hacia esta doble moral mediante simbologías muy particulares.

Los símbolos

Serie “Pressing Matters” de Ana Teresa Fernández. Fuente: Enkil.org

Por un lado plasma las folklóricas actividades de la mujer mexicana (planchar, trapear, barrer, lavar, cocinar), mientras que las contrasta vistiendo a la figura femenina, de la que siempre se vale en sus obras, con pequeños y sensuales vestidos negros. Esta vestimenta representa dos contextos a la vez: la noción de feminidad y prosperidad presentes en la cultura americana, y la tradición mexicana de vestir de negro durante un año al momento de enviudar.

Estas escenas y vestimentas son un elemento constante en todas las obras de Ana Teresa, pero quizá el más impactante de todos sus símbolos es que en ninguna escena se muestra el rostro de la figura femenina. Este hecho pretende recordar la realidad de la mujer como mero objeto doméstico en muchas partes de nuestro país. Las mujeres de Ana Teresa presentan una dualidad muy interesante: la sumisión al realizar tareas domésticas, al mismo tiempo que la sensualidad en sus posturas, reflejo de la liberación dudosa que se fomenta con la publicidad, el cine o la televisión.

“Telaraña”, Ana Teresa Fernández. Fuente: Enkil.org

“Como una joven en México, aprendía a una temprana edad acerca de la doble moral impuesta a las mujeres y su sexualidad. “Los hombres quieren a una dama en la mesa y a una puta en la cama” es una afirmación que escuché a los 15 años y que aún suena en mis oídos. Para las mujeres contemporáneas, a menudo es difícil conciliar la imagen omnipresente de la virgen y la puta en nuestra cultura: limpia vs sucia.” –Ana Teresa Fernández.

El agua

Una buena parte de las obras de la mexicana contienen escenas de las mujeres en contacto con el agua, ya sea nadando, bañándose, lavando, etc. Fernández ve al agua como símbolo de pureza y ese es el mensaje que pretende lanzar representando al agua. La pureza se expresa de manera sarcástica, pues es claro que en muchos casos la pureza de la mujer es condicionada por su sexualidad, empleo o simplemente por su raza.

“Left to Swoon”, Ana Teresa Fernández. Fuente: Enkil.org

“Siren’s Shadow”, Ana Teresa Fernández. Fuente: Enkil.org

Las mujeres de Ana Teresa Fernández le han dado la vuelta al mundo. Desde exposiciones en Estados Unidos, hasta presentaciones en Europa y Sudáfrica. La coexistencia de ambas culturas en un mismo trabajo es quizá lo más valioso de sus obras. La crítica social a través de pinceladas de realidad que impactan al espectador. Ana Teresa comparte su realidad hecha óleo.

Por: Daniela Díaz Blancarte/ @DaniDiBlanc

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
A %d blogueros les gusta esto: