Misión Apolo 11, Julio 1969.

Despegue del Apolo 11, 16 de Julio 1969. Imagen: ctv.es

El 16 de julio de 1969 millones de personas se reunían frente a los televisores para presenciar un suceso que sin duda marcaría la historia de la humanidad. En ese momento, razas, religiones o lenguas no importaban, lo único importante era ser parte de la misión espacial Apolo 11, cuyo objetivo era convertirse en la primera misión tripulada en llegar a la superficie de la Luna.

A las 10:32am el Saturno V, cohete impulsor del Apolo 11, abandonó sin problemas su rampa de lanzamiento en Cabo Cañaveral (Florida, Estados Unidos). La nave constaba de 3 módulos:

  • Módulo de mando: Una cápsula con forma cónica en la que los astronautas eran transportados y servía de puesto de control.
  • Módulo de servicio: ensamblado al módulo de mando, albergaba los equipos eléctricos, tanques de oxígeno y sistemas de propulsión secundaria y de maniobra.
  • Módulo lunar o LEM: Una nave con patas de araña, incapaces de soportar el peso en gravedad terrestre y sin ningún perfil aerodinámico, pues estaba diseñada para maniobrar en estado de ingravidez. Éste sería el vehículo con el que se realizaría el alunizaje y posterior despegue desde la Luna con dos de los tres tripulantes a bordo.

El encendido, y posterior eyección de las dos primeras etapas del cohete, propulsaron durante 10 minutos y 30 segundos  la nave, separándola de la atracción terrestre y posicionándola finalmente en una órbita de espera a 185 kilómetros de altitud y con una velocidad de 27.000 Km/h., donde la tripulación procedería al calibrado y preparación de equipos.

La tripulación del Apolo 11 estaba compuesta por el comandante de la misión Neil Armstrong (38 años), el piloto de módulo de mando Michael Collins (38 años), y el piloto del modulo lunar Edwin “Buzz” Aldrin (39 años). Los nombres de las naves, elegidos por el comandante Armstrong, fueron Eagle (Águila) para el módulo lunar y Columbia para el módulo de mando.

Los astronautas de la misión Apolo 11, Neil A. Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin. Imagen: NASA

Una vez preparados los equipos, la tripulación procedió al encendido de la tercera y última etapa, la “inyección tras-lunar”. Esta etapa por su dificultad se convierte en el segundo punto crítico de la misión, siendo el despegue el primero. La inyección trans-lunar logró acelerar de forma progresiva la nave hasta alcanzar los 45.000 Km/h con rumbo a la Luna, pero tras agotarse el combustible de ésta, los astronautas tuvieron que acceder a la maniobra de transposición. Esta maniobra consistía en colocar el LEM delante del módulo de mando para que estos dos quedarán alineados, dejando al último el módulo de servicio que serviría para  posicionar a la nave en la órbita lunar correcta y se encargaría de retornar la tripulación a la Tierra. Concluida la maniobra, la tercera etapa del Saturno V se desprendió, dando paso a un viaje que duraría tres días más hasta alcanzar la Luna.

El 20 de Julio de 1969 se concreta un hito en la historia de la humanidad, la misión espacial Apolo 11 de los Estados Unidos coloca exitosamente los primeros hombres en la Luna, en el sitio conocido como Mar de la Tranquilidad.  En la sala de control se hizo el silencio durante unos segundos. De pronto, un sonido atronó por los altavoces:

 -Houston… Aquí base Tranquilidad, el ‘Águila’ ha alunizado.

Por fin el hombre había llegado a La Luna. En el Eagle, la tripulación recibió la llamada telefónica del presidente Richard Nixon, quien los felicitó por la hazaña que habían realizado y que tan sólo nueve años antes John F. Kennedy había prometido convertir en realidad.

El 21 de Julio de 1969, seis horas después del alunizaje, los astronautas estaban listos para salir del LEM. El primero en hacerlo fue Neil Armstrong, quien descendió por la escalerilla de la nave convirtiéndose así en el primer hombre que pisaba la Luna. Armstrong describe a Houston lo que ve mientras pronuncia unas palabras referentes al momento histórico que estaba viviendo y que serían recordadas por las generaciones siguientes:

“Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”

Apolo 11 sobre la superficie lunar. Imagen: ctv.es

El segundo hombre en pisar la Luna fue Buzz Aldrin, quien con sus palabras: “Bonito… bonito… Una magnífica desolación”, trató de transmitir lo que sentía al estar allí arriba, solo. El paseo lunar se prolongó 14 horas, tiempo suficiente para que los dos astronautas plantaran la bandera estadounidense, y recogieran 22 kg de rocas lunares, las cuales sirven hoy en día para demostrar que todo fue realidad, que el hombre sí llegó a la Luna.

El retorno exitoso de los astronautas a la Tierra fue el 24 de Julio de 1969, 8 días después de su partida. La figura de tres grandes paracaídas sobre el cielo azul precipitaron con suavidad la cápsula espacial sobre el Pacífico, de esta manera se marcaba el triunfo de la misión estadounidense Apolo 11. Sin duda alguna, Julio de 1969 marcó un momento histórico en la humanidad, el mundo entero observó atónito la proeza que acababa de tener lugar: el ser humano había llegado a la Luna, regresando después sano y salvo a su hogar.

Por: Adriana Ortiz / @AdyZitro

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
A %d blogueros les gusta esto: