Letras Inglesas: Mary Wollstonecraft

En pleno siglo XXI, después de tantas revoluciones, tantas guerras y tantos años de ir refinando el pensamiento del ser humano, parece ser que en nuestra naturaleza está también el no querer cambiar, o la conformidad de querer quedarnos como estamos y no aprender de nuestros errores. Es así como hoy, seguimos cargando con problemas muy graves que parecen no terminar, tal es el caso del racismo, la discriminación, la homofobia, y demás crímenes de odio.

Pero también es verdad que hemos podido avanzar hacia esta justicia social que por momentos pareciera utópica, gracias a las personas que decidimos aprender y caminar juntos hacia un mejor futuro, gracias también a las personas que han sido capaces de despertar y motivar a los demás a hacerlo. Tal es el caso de Mary Wollstonecraft, cuyo nombre tal vez no sea tan conocido como Gandhi o Martin Luther King, pero que como ellos, logró incentivar a su generación y a las siguientes a vivir de una forma diferente, de una forma más justa, de una forma en que las personas sean juzgadas por su intelecto y no por su género sexual. Mary Wollstonecraft, considerada por muchos, como la precursora de la filosofía feminista más importante, quién además de todo, para poder seguir con nuestros últimos temas, es una escritora inglesa.

Retrato realizado por John Opie (1797).

Mary Wollstonecraft nació en Londres el 27 de abril de 1759, segunda de seis hijos, de clase media pero con problemas financieros. Desde siempre, Mary fue una niña muy inteligente, gracias a lo cual pudo trabajar como institutriz para una familia en Irlanda, trabajo que le parecía un desperdecio para las mujeres inteligentes, opinión que pudo reflejar más adelante en su libro Pensamientos sobre la educación de las hijas (1787). Wollstonecraft tenía problemas con su trabajo, no nada más por estas opiniones, sino también por tener que lidiar con Lady Kingsborough, una mujer que representaba todo lo que estaba mal con las mujeres de su época:  su coquetería, su debilidad exagerada,  su poder corrupto para manipular y la dependencia sobre los hombres para poder generarse una identidad propia. Afortundamente para ella, la despidieron y uno de sus amigos en Londres, Joseph Johnson, le ofreció trabajo en su editorial, por lo que pudo regresar a su ciudad, con un empleo  y un ambiente en el que pudo desarrollarse intelectualmente.

Durante esta etapa pudo hacer traducciones, críticas, artículos y reseñas, pero lo más importante que escribió fue Vindicación de los derechos del hombre (publicada anónimamente en 1790) y Vindicación de los derechos de la mujer (1792), ambas como respuesta a los hombres sumamente poderosos pero equivocados, como la obra de Edmund Burke: Reflexiones sobre la Revolución Francesa, quién abogaba por el estatus quo porque la naturaleza humana no podía aceptar tanto cambio o tanta realidad, y también en respuesta a la obra de Jean-Jacques Rousseau: Emile, que decía la educación de las mujeres se debería enfocar en hacerlas útiles y de apoyo para los hombres racionales.

A través de estas dos obras, Mary Wollstonecraft promueve la igualdad entre ambos sexos, ridiculiza las nociones de las mujeres vistas como indefensas, objetos o adorables  adornos,  menciona que la sociedad ha creado “gentíles y domésticas brutas” educadas en la dependencia servil y enervadas por el lujo y la pereza. Una existencia confinada que producía frustación y que convertía a estas amas de casa en tiranas con sus hijos y sirvientes. Wollstonecraft nos dice que la educación sostiene la llave para alcanzar un sentido de auto-respeto y una nueva imagen de identidad propia que permite a las mujeres poner sus capacidades en buen uso. La razón, a través de la educación, la independencia y la necesidad de luchar, son los antídotos a esta existencia “vacía y hueca”.

La siguiente etapa en su vida fue algo más tumultuosa, ya que se había ido a Francia y durante este periodo surgió la guerra con Gran Bretaña. De este evento, pudo recolectar material para escribir Una vista moral e histórica sobre los orígenes y el progreso de la Revolución francesa: y el efecto que ha producido en Europa (vol I, 1794), un libro en el cuál critíca la violencia evidente que había en la revolución, incluso en sus primeras etapas.

Mientras buscaba refugio en casa de sus amigos escritores ingleses, conoció a Gilbert Imlay, escritor americano, con el cuál fingió ser su esposa para poder evitar problemas mientras estaba en Francia, su relación fue buena durante algun tiempo, y en Mayo de 1794 tuvieron una hija llamada Fanny.

Para Noviembre de 1795, viajó a Escandinavia, Imlay ya la había dejado y en 1796 publicó una descripción de su viaje en Cartas de Suecia, en la cuál describe su intento de suicidio antes y después de su viaje, concilió su sensibilidad* con su racionalismo, reveló sus vacilaciones entre la necesidad y la dependencia por un lado, y su anhelo por la libertad y la autonomía en el otro. En las cartas, también encontramos su punto de vista sobre el deseo sexual de las mujeres dentro de la sociedad, también menciona el valor, el poder y la seducción que tiene la imaginación dentro de la relaciones humanas “considero esas mentes como las más fuertes y originales, cuya imaginación actúa como estimulante para sus sentidos”.

Esta serie de cartas, cautivaron al escritor político William Godwin, quien ya conocía a la autora desde 1791, gracias a Joseph Johnson, amigo que volvía a estar presente en la vida de Wollstonecraft  a partir de su regreso a Londres en 1795. Godwin y Wollstonecraft comenzaron una relación, y aunque ambos se oponían al matrimonio, tras el nuevo embarazo de la escritora en 1797, decidieron casarse para que su hijo no fuera ilegítimo. Durante sus últimos meses juntos, Wollstonecraft  trabajó en su último libro Maria, el cuál no pudo terminar ya que 10 días después de haber dado a luz a su pequeña Mary (la que más adelante sería conocida por su apellido Shelley, y por haber escrito Frankestein), murió a causa de una infección.

William Godwin publicó un libro en su memoria, en la que revelaba datos importantes, como que ella había escrito Vindicación de los derechos de la mujer y que no se había casado con Imlay, con quién tuvo a su primera hija. Aunque muchos compartían su opinión sobre la educación y la igualdad, el escándalo de haber tenido una hija, sin haber estado casada, hicieron que fuera mal vista y que se olvidara la importancia de sus ideas por casi más de un siglo. Fue hasta el siglo XIX, y desde una perspectiva más objetiva, cuando algunas escritoras feministas pudieron apreciar  y rescatar la importancia de lo que había dejado Mary Wollstonecraft, una mujer que sin duda vale la pena conocer y leer.

Obras:

  • Thoughts on the Education of Daughters (1787), traducida como Reflexiones sobre la educación de las hijas.
  • Mary: A Fiction (1788), traducida como La novela de María.
  • Original Stories from Real Life (1788), traducida como Relatos originales de la vida real.
  • Of the Importance of Religious Opinions (1788)
  • The Female Reader (1789) (antología).
  • Young Grandison (1790)
  • Elements of Morality (1790)
  • A Vindication of the Rights of Men (1790), traducida como Vindicación de los derechos del hombre.
  • A Vindication of the Rights of Woman (1792), traducida como Vindicación de los derechos de la mujer.
  • An Historical and Moral View of the French Revolution (1794).
  • Letters Written during a Short Residence in Sweden, Norway and Denmark (1796).
  • Contribuciones al Analytical Review (1788-1797) (publicación póstuma).
  • The Cave of Fancy (1798, publicación póstuma; fragmento).
  • Maria: or, The Wrongs of Woman (1798, publicación póstuma; inacabada).
  • Letters to Imlay (1798, publicación póstuma).
  • Letters on the Management of Infants (1798, publicación póstuma; inacabada).
  • Lessons (1798, publicación póstuma; inacabada).
  • On Poetry and our Relish for the Beauties of Nature (1798, publicación póstuma).

“Es justicia y no caridad, lo que hace falta en este mundo.”

 

Referencias:

Wollstonecraft, Mary. A Vindication of the Rights of Woman en The Norton Anthology of Literature by Women. The Tradition in English. Sandra M. Gilbert/ Susan Gubar (comp.). Nueva York: Norton & Company, Inc., 1985.

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*Sensibilidad: En esta época, la sensibilidad era término designado a las mujeres,  que indicaba agudeza y delicadeza hacia los sentimientos.

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Comments

  1. I am pleased that you are writing about Mary Wollstonecraft in the context of the Olympics. She wrote, “I wish to persuade women to endeavour to acquire strength, both of mind and body.” She was born and died in London, and there are many places associated with her in the city. If you would like to find out more about visiting her many homes, I’d be happy to answer any questions. I have compiled information on a blog in her honour, A Vindication of the Rights of Mary.

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Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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