Attolini y yo

Cuando abrimos, porque abrimos.. Cuando no abrimos, porque no abrimos.. Yo a favor de la apertura #SinFiltro

Mensaje desde la cuenta oficial en Twitter de Emilio Azcárraga

Hace un par de años, cuando apenas estaba eligiendo al periodismo como carrera, un compañero de la prepa me hizo la siguiente pregunta: ¿trabajarías para Televisa?

La duda no era por mera curiosidad. Habiendo ya criticado a Televisa desde antes de que todos los profesores de la carrera lo hicieran, la pregunta de mi amigo tenía algo de morbo lógico: hizo la conexión entre la profesión y el empleador más grande que conocía en esos rubros. Como a un estudiante de finanzas le preguntarán si trabajaría en un banco, a mí me tocó enfrentarme a una pregunta que yo solito ya me había hecho: ¿trabajaría para Televisa?

Estoy casi seguro que Antonio Attolini, el estudiante del ITAM, y uno de los (¿ex?) miembros visibles del movimiento #YoSoy132, se hizo, en más de una ocasión, la misma pregunta. Es más, no me parece arriesgado apostar a que se lo preguntaba antes del ofrecimiento que Televisa le hizo para participar en el programa “Sin Filtro”.

El contexto es el siguiente: el movimiento #YoSoy132, surgido a raíz de la visita de Enrique Peña a la U. Iberoamericana durante la campaña presidencial, se pronunció desde el día uno a favor de la “democratización de los medios de comunicación”. Ese fue el componente central del proyecto, la esencia misma del movimiento. Los medios eran el problema, Peña Nieto un mero tumor visible del cáncer detrás de las pantallas.

Con el tiempo, el significado exacto del término “democratización de los medios” fue cambiando, y cada ala del movimiento (o más bien, cada asamblea) tenía ideas más o menos claras respecto al camino que tomar. Pero en lo que todos estaban de acuerdo era en la necesidad de puntualizar la crítica hacia el duopolio televisivo, y en especial, en crear consciencia entre la población mexicana del poder corruptor y la falta de rigor y competencia en la empresa de Chapultepec 18.

Uno de los esfuerzos en este sentido fue el primer “OcupaTelevisa”, en donde miembros del movimiento (y otros sectores agraviados de la población) se plantaron fuera de las instalaciones de la televisora a manera de protesta y explícito rechazo. Acamparon durante toda la noche. Por ahí estaba Antonio Attolini.

No era la primera vez que aparecía frente a las cámaras. Ya había participado en el programa de CNN de Carmen Aristegui (crítica entre las que existen de Televisa, por cierto), donde demostró que el nivel discursivo que manejaba era superior al de los compañeros que lo acompañaban. Se sentía cómodo con el micrófono. Y lo demostraría después, al ser parte de una entrevista para el suplemento “Universitarios ” del diario Reforma y cuando acudió con Carlos Loret de Mola para defender ciertas posturas que en los medios habían aparecido tergiversadas.

Nada de esto agradó a ciertos sectores del movimiento, que veían en Attolini un protagonismo innecesario en el modelo de organización horizontal que imaginaban. Ellos insistían en demarcarse de las declaraciones del estudiante del ITAM… cuando él siempre las expresó a título propio o de la asamblea particular a la que pertenecía. Asumo también que no les agradaba el hecho de que Attolini no pregonara ni la revolución armada ni la muerte a Azcárraga Jr. o Peña Nieto.

Así las cosas, esta semana salieron al aire los anuncios del programa “Sin Filtro” que transmitirá el canal de Televisa, Foro TV, y en el que participará tanto Attolini como Genaro Lozano (académico del ITAM y quien moderara el debate organizado por #YoSoy132) y otros jóvenes universitarios, algunos también ex-miembros del movimiento.

Fue suficiente para que desde las redes sociales iniciara una oleada de críticas hacia Attolini; vendido siendo la consigna la más repetida. El propio movimiento, a través de sus canales oficiales, se distanció en definitiva del estudiante y lo exhibió ante la sociedad como un paria. Sin duda, ese era el camino más sencillo a tomar.

El otro, es el que seguro Attolini transitó, y por el que también pasé yo, bien fuera en un escenario hipotético. ¿Trabajaría para Televisa?

¿Trabajar en esa empresa te convierte en palero de la misma? ¿Legitimas su trabajo con tu presencia? ¿Volteas la mirada a los abusos y las omisiones? ¿Validas el proyecto y el medio con tu persona?

Son sin duda preguntas válidas y que no ofrecen una salida sencilla. Si nosotros mismos nos consideramos personas éticas, íntegras, incorruptibles, ¿nos volvemos deleznables al entrar a una empresa como Televisa?

Es el mismo dilema de quienes dicen que la política no se cambia desde dentro, sino desde fuera. Quienes preferirían bloquear accesos al Senado que convertirse en Senadores y elevar la discusión. No creo que Televisa posea las dosis necesarias de narcóticos para mantener esclavizados a todos sus empleados. Sí hay elementos deleznables. Sí, su programación es francamente deficiente y en momentos insultante.

Pero también hay personas de valor intelectual y de inteligencia probada que se presentan en sus foros. Todavía estábamos en tiempos del priato cuando Vargas Llosa elaboró, en el Canal de las Estrellas, aquello de la dictadura perfecta.

Quiero creer que hay algo de libertad en las opiniones que uno puede expresar ahí. Quiero creer que sí se pueden cambiar las cosas desde dentro, que si Attolini entró es porque representaba para él el mejor camino para tener una audiencia (¿no es eso lo que quiere también el movimiento?) y desde ahí criticar también a sus empleadores. Eso espero. Esperaría que su razonamiento sea parecido al que he enunciado aquí.

Me tardé en contestarle a mi amigo en la prepa, pero cuando lo hice fui claro: sí entraría, pero si me topara con el mínimo indicio de que las cosas están podridas o no me dejaran ser yo, me largaba.

Ojalá sea lo mismo que pensó Attolini.

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Comments

  1. María Fernanda says:

    ARTICULO OBJETIVO SENSATO Y REAL SOBRE LA DIFICILISIMA DECISIÓN QUE TOMO ATTOLINI, COMO LAS AGUILAS, VOLÓ SOLO Y LAS GALLINAS SE QUEDARON CACAREANDO ENREDADAS EN SU TOTALITARISMO , ASAMBLEÍSMO Y DISOLUCIÓN. FELICIDADES

  2. Hijo de América soy says:

    El problema en cuestión es el siguiente: 1) Podrán los integrantes de Sin Filtro mantener su opinión sin que los desconecten? 2) El hecho de tener un programa de opinión de Estudiantes Universitarios le da más poder a Televisa?

    • 1) Esa es otra de las preguntas que surgen, sin duda, y va ligada a otra aún: ¿es Sin Filtro un esfuerzo verdadero de apertura o un capricho pasadero? ¿Cuánto tiempo dejarán al programa al aire? ¿Qué impacto tendrá éste? Si lo sacan del aire…¿podríamos decir que es censura?
      2) Es ciertamente un truco publicitario. Fíjate dónde los pusieron y en qué horario. No son en realidad figuras que vayan a cuestionar a López Dóriga ni a aparecer en las horas de mayor audiencia del canal de las estrellas. Se parece a algo de lo que hizo Peña Nieto ahora con su “equipo de transición”, es un “miren qué plural e incluyente soy”, cuando en esencia, nada cambia. No quiero decir nada, vamos primero a darle el beneficio de la duda a un programa que tendrá que demostrar muy pronto su madurez y su talante.

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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