Calderón a Harvard

Hace tiempo le respondió a quien le cuestionó sobre dónde viviría al terminar su mandato afirmando que bien podría ser Guadalajara la ciudad indicada. Hace unos días se le vio corriendo en el Bosque de Chapultepec, sin embargo y a pesar de que ha dejado de ser el centro de la agenda pública, su nombre sigue siendo noticia en los últimos días.

El ex presidente de México, Felipe Calderón dio a conocer unos días antes del término de su mandato que había aceptado la invitación que le hizo la Universidad de Harvard para participar como académico en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy. De este modo, Calderón se convertiría en el primer participante invitado al Programa Angelopoulos de Líderes Públicos Globales en dicha escuela. El propósito de dicho programa es brindarle un foro a distintos líderes globales para que puedan dictar conferencias, “interactuar con futuros líderes globales” así como reflexionar sobre sus experiencias con el fin de encontrar lecciones de utilidad para los oyentes.

Foto: Redpolítica

Al respecto hubo distintas voces que opinaron. Una de ellas afirmaba que era el pretexto idóneo para que Calderón pudiera salir del país y alejarse del “cochinero” que había dejado, además de resaltar la incongruencia que se presentaba al ser invitado a un programa donde se presentaban grandes líderes, requisito que el no cubría. Por otra parte otros opinaban que el valor mostrado durante su administración requería cautela en el futuro inmediato y que además, su participación en dicho programa demostraba el reconocimiento que su administración había tenido a nivel internacional.

En los últimos días, las primeras voces se han hecho escuchar más debido a los planes que tienen para evitar que Calderón se convierta en académico de Harvard. La primera iniciativa fue realizada por el ex agente de la Patrulla Fronteriza John Randolph quien hizo pública una solicitud destina a Drew Gilpin Fausta, presidenta de Harvard y a David T. Ellwood, decano de la institución para que el ex mandatario mexicano no impartiera cátedra en dicha universidad.

La solicitud se está realizando a través de una plataforma de activismo político, change.org, en donde aquellos que firmen “digitalmente” la petición, se muestran en contra de que Calderón colabore en la Escuela de Gobierno Kennedy por considerar que su política de lucha contra el crimen organizado dejó un saldo de miles de muertos y desaparecidos.  Hasta el viernes 11 de enero habían sido recabadas 24 mil firmas a través de la plataforma en cuestión.

John Randolph explica que durante 26 años fue miembro de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos, hecho que lo motivó a interesarse en el tema de la droga al tratarse de una cuestión de interés binacional. Al retirarse en el 2005, comenzó una investigación sobre las acciones del gobierno mexicano en contra del tema del narcotráfico y al término del sexenio de Felipe Calderón, no considera “justo” que el mandatario de clases en Harvard debido al saldo de víctimas humanas en dicha lucha.

Por su parte, en México, Eduardo Cortés inició el pasado 14 de diciembre un movimiento a través de las redes sociales para evitar que Harvard contrate a “una persona que va a presentar una cátedra basada en números manipulados”. Al igual que Randolph, busca conseguir firmas en la plataforma change.org. Las razones del mexicano se explican en la misma página de la petición en donde pide revertir la contratación del ex mandatario debido a las siguientes razones:

“Disparó la deuda pública en un 122% según la SCHP; sumó 7.3 millones de pobres según CONEVAL; tiró a México 33 lugares en el Índice de Corrupción según Transparencia Internacional; México es el último lugar en calidad educativa según la OCDE  y porque su fallida guerra dejó más de 100 mil muertos y 25 mil desaparecidos según México Evalúa y el listado de la PGR publicado por The Washington Post.

Cortés explico en entrevista para La Jornada que su petición fue lo único que pudo hacer ante la mala administración de Calderón pues al no existir revocación de mandato tuvo que “soportar seis años de un presidente inepto”. Además comentó que acudirá personalmente a Harvard junto con John Randolph para entregar la lista completa de las personas que se sumen a la iniciativa pues “es un insulto que una universidad con ese prestigio contrate a alguien que implementó políticas públicas que fueron un total y absoluto fracaso”.

Al respecto, Harvard ha emitido una carta en respuesta al diario Milenio, explicando que se trata únicamente de una beca y no de un contrato como catedrático y que sólo será por periodo de un año. Además, da sus razones detrás del otorgamiento de dicha beca.

Este tema es sin duda polémico por la naturaleza del mismo, sin embargo hay que considerar que más allá de si es nombrado catedrático en tal universidad (sobretodo una en el vecino país que se mostró satisfecho con su administración) deberíamos de buscar la forma de reducir las pensiones de los ex presidentes que implican $205 mil pesos mensuales por concepto de “salario mensual” más 4 millones 799 mil 900 pesos por gastos de ayudantía y seguridad. Muchos proyectos podrían ser solventados con ese dinero.

Nemo el Capitán

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Comments

    • Nemo el Capitán says:

      Muchas gracias John, el artículo ha sido actualizado con datos más precisos y un link a la petición en cuestión. Saludos.

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El Cafetín de las 5

Revista cultural con sede en la Ciudad de México. 25 de abril 2011
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